Hacia una gestión integral de los residuos sólidos urbanos en la ciudad de Puebla, México

Catedral de la ciudad de Puebla
(Couto, 2009)


¿Cuál es la actual situación de nuestro servicio de limpia? ¿En qué lugar estamos parados? ¿Cuáles son los avances obtenidos y cómo podemos mejorar? ¿En que posición podríamos ver a Puebla en los próximos años? En este escrito trataré brevemente de dar respuesta a estas preguntas, brindando un panorama general del status quo de nuestra política de limpia, así como algunas propuestas –algunas muy sencillas y otras que requerirán de un trabajo extenso y detallado- pero que considero pueden, además de mantener a Puebla como una de las mejores a nivel nacional - aunque sé que a muchos de ustedes les suena difícil de creer-, podrían posicionarla con los mejores estándares de calidad internacional.

En Puebla se generan aproximadamente 1,600 toneladas diarias de basura, cada uno de los que vivimos en esta ciudad generamos poco menos de un kilo de basura por día. Contamos con un servicio público de limpia a cargo del Organismo Operador del Sistema de Limpia (OOSL), organismo descentralizado que, entre otras funciones como el barrido manual y mecánico, principalmente supervisa la operación de las empresas concesionarias del servicio de recolección y disposición final de nuestros residuos. La empresa Promotora Ambiental (PASA) recolecta nuestra basura en el sector poniente, y la empresa Servicios Urbanos de Puebla (SUP) recolecta en el sector oriente de la ciudad (cabe destacar que SUP fue adquirida por PASA en 2010). La disposición final, es decir, la primitiva práctica del entierro de la basura, corre a cargo de la empresa Rellenos Sanitarios (RESA) quien opera nuestro sitio conocido como Chiltepeque.

Los últimos reportes señalan que Puebla recibió hace unos meses en España, el reconocimiento “La escoba de Plata” por las acciones de mejora del servicio de limpia. Municipios como Querétaro, Durango, Aguascalientes y Guadalupe en Nuevo León se han hecho acreedores a este premio en ediciones anteriores.

Personal de barrido manual, "Naranjita". Puebla. (Couto, 2008)

Llegar al punto donde estamos ahora, lo veamos precario o avanzado, no ha sido sencillo. Conozco muchas ciudades con condiciones similares a Puebla que actualmente están igual o peor que como estábamos hace tan sólo 15 años, cuando la recolección no estaba organizada y depositábamos en tres tiraderos a cielo abierto que no cumplían con ninguna regulación ambiental. Eliminar la recolección informal, a las decenas de concesionarios que existían y construir un relleno sanitario no fue cosa fácil. Nos quedó claro que para tener nuestro actual sistema de recolección y dar el salto a un relleno sanitario hubo mucho trabajo, cabildeo y gastos de por medio. El servicio se cobra, esto es muy bueno, asegura su permanencia. Sin embargo, hoy, Enero de 2011, en esta escalera hacia la sustentabilidad... ¿en qué peldaño estamos parados?

En Puebla, tenemos un programa de reciclaje desde hace algunos años, un acierto sin duda alguna, ya empezamos. Pero existe una política de reducción deficiente. No se incentiva la no generación de basura y tenemos una tremenda condicionante, el relleno sanitario no estará ahí para siempre. Chiltepeque originalmente iba a ser clausurado en 2010, se logró su extensión en la misma región por 15 años más pero es nuestro deber extender su vida útil. Sabemos que el tiempo pasa violentamente rápido.

En 2005, el programa “Puebla ya recicla” reportaba que estaban instalados 94 contenedores especiales de material reciclable -campanas- en 47 puntos estratégicos, con la colaboración de 40 centros comerciales. No pude corroborar estos datos, sólo vi unas campanas instaladas en un supermercado cerca de casa de mis padres (en la colonia América Norte) las cuales hoy están rotas e inservibles. Hoy el programa “Puebla recicla a tiempo” reporta que hay 86 colonias incorporadas al programa de recolección separada, aunque sabemos que hay más de 700 en el municipio. Tenemos una planta de separación de residuos reciclables, sin embargo, la experiencia local, nacional e internacional señala que estas bandas separadoras no son autosostenibles. En total, en Puebla reciclamos tan sólo el 3 de nuestros residuos. La realidad es que el programa de reciclaje en Puebla no tiene avances significativos.

Contenedores de material reciclable. Ubicado en el almacén "Bodega Aurrera", Col. Humboldt. (Couto, 2008)

La “nueva estrategia” del 2010 se llamó Puntos Limpios y son cuatro, ubicados en parques y centros comerciales donde los ciudadanos pueden depositar sus residuos reciclables. Además reportan que han hecho campañas de concientización en la población nombrando “inspectores ambientales” y “comités ciudadanos”. Esto ya se ha hecho y estamos viendo los pobres resultados. Sé que muchos no queremos ver estos puntos limpios convertidos en esfuerzos inútiles nuevamente.

En virtud de lo explicado anteriormente, me atrevo a proponer nuevas formas de gestionar nuestros residuos y de pensar que nuestra basura es un recurso más, no un desperdicio. Parafraseando a Albert Einstein, cómo esperamos tener resultados distintos si continuamos haciendo lo mismo.

Algunas ciudades en Alemania y EEUU empezaron haciendo lo mismo que nosotros y teniendo los mismos malos resultados. Sin embargo, con un cambio substancial lograron aumentar sus tasas de reciclaje, reducir la cantidad de basura que mandaban a sus confinamientos y hacer un sistema financieramente autosostenible. ¿Qué fue lo que hicieron? Crearon un sistema de pago variable conocido como “Paga por lo que tiras” (Pay as you throw como se le llama en inglés).[1] Estos sistemas cobran sólo por la cantidad de residuos que desechamos, no por los que separamos. Normalmente, el discurso medioambiental no es fácilmente entendido si no se refleja en la economía personal. Así el ciudadano encontró una motivación real, finalmente su labor de separación se vería reflejada en un ahorro en su bolsillo.

Mi propuesta consiste en la aplicación de un nuevo mecanismo de cobro, una cuota que se aplicará a los generadores por cada bolsa de 30 galones de basura (13.5 kg. aproximadamente) y así continuar recaudando suficientes recursos financieros para permitir su adecuada administración.

Estos sistemas generan los siguientes efectos: 1) Prevención de la generación de residuos: la ciudad de San José en el estado de California, EEUU, con una población de 782, 248 habitantes y 251,050 viviendas ha mostrado que se puede lograr una reducción de un 14% a 17% en la generación de residuos domiciliarios y un incremento en el reciclaje entre 32 y 59% utilizando el pago por contenedor; 2) Mayor equidad: uno de los mayores atractivos del sistema es que hace pagar un precio por la cantidad de basura que se genera y no como sucede comúnmente, que todos pagamos por igual; 3) Ampliación de la capacidad de los rellenos sanitarios: al disminuir el volumen de generación de residuos, se prolonga la vida media de los rellenos sanitarios y pospone la necesidad de crear nuevos; 4) Estabilidad en los ingresos: el crear una estructura que genera ingresos predecibles crea confianza en las comunidades de que el sistema de limpia operará eficientemente. Es importante destacar que este diseño de pagos contribuye a evitar la clandestinidad en la disposición de los residuos y a involucrar a los ciudadanos que participan en el sistema para vigilar y denunciar prácticas indebidas.

La selección de los sistemas y recibos de pago es parte del diseño de la estructura de todo el sistema de pagos variables y la opción propuesta es un sistema directo de pago, donde los ciudadanos pueden comprar sus bolsas directamente de los distribuidores o de las oficinas municipales. Las empresas recolectoras darán la instrucción a sus operadores que sólo recogerán la basura que haya sido depositada en las bolsas autorizadas por el ayuntamiento. Sugiero que el precio por bolsa sea de $5 aproximadamente. Este precio captaría la cantidad de 154 millones de pesos anualmente, cubriendo así el presupuesto asignado para el OOSL por el municipio (2007).[2]

En la medida que el sistema sea eficiente gana credibilidad y aceptación entre la población, lo cual demanda que se cuente con un buen sistema de gestión, es decir, procedimientos administrativos claros, equipo y capacitación adecuada para el personal. Asimismo, la existencia de heterogeneidad entre los residentes (por ejemplo, multifamiliares, barrios marginados, etc.), requiere de instrumentos y mecanismos para efectuar descuentos o exentar del pago a algunos grupos vulnerables de la población. Ya hacemos algo similar con el pago del agua, ¿porqué no hacerlo con la basura?

Quizás a algunos les parecerá radical la medida anterior. Si queremos ir poco a poco, podemos entrenarnos separando nuestra basura y depositándola, todos y obligatoriamente, en bolsas transparentes. De esta manera haríamos más fácil la labor de recolección e inspección. Si la basura debe ser separada, será comprobable a simple vista. Además, así evitaremos más fácilmente que residuos tóxicos terminen en lugares inadecuados. Esta medida es económica, es fácil de implementar y ha probado su efectividad en ciudades japonesas.



Una muestra de la recolección de bolsas transparentes en la ciudad Osaka, Japón. (Couto, 2010)


Y si alguien está pensando: “pero es que yo soy muy ecológico porque reuso las bolsas que me dan en el oxxo y en la comer para tirar mi basura”, bien hecho, pero debo decirles que eso ya es parte del pasado altamente contaminante, usemos todos bolsas de tela reutilizables. Ya hay demasiado plástico en nuestros ríos y alcantarillas.

México está en los primeros tres lugares del mundo en cuanto a consumo y disposición de botellas de plástico. Afortunadamente existen esfuerzos como el que realiza la asociación Ecología y Compromiso Empresarial (ECOCE) quien brinda educación ambiental y recolecta botellas de PET y otorga premios a las escuelas que más acopian. Esta organización reporta la participación de 96 escuelas y la recuperación de 82 ton. de PET en la ciudad de Puebla. La limitante es que esta organización sólo acepta un número restringido de colegios dentro de su programa llamado Eco-Reto.[3]

Puebla es una ciudad estudiantil, casi un tercio de la población del municipio –sin incluir las escuelas de la zona metropolitana- pertenece al sistema educativo. Esto es una gran fortaleza, la educación ambiental debe ser prioritaria en nuestras instituciones. Son el laboratorio perfecto para generar una nueva cultura ambiental. Sugiero entonces, incorporemos a la alta población estudiantil de la ciudad a nuestros propios esquemas de recolección separada de PET. ¿Se imaginan la cantidad de recursos que generarían las escuelas si todas separaran, recolectaran y vendieran su propio PET? Los invito a considerarlo.

Es momento de crearnos una idea, una imagen sólida, de cómo queremos que esté Puebla dentro de tres, nueve, quince o treinta años. Hoy día contamos con un organismo que hasta ahora ha dado continuidad a la política de limpia, contamos también con la recién creada Agencia de Protección al Ambiente y Desarrollo Sustentable, tenemos prestigiadas universidades, expertos locales, cada vez hay más organizaciones no gubernamentales, asociaciones civiles y ciudadanos activos e involucrados. El evento del día de hoy es prueba de ello. PASA tiene contrato hasta el 2022 y RESA lo tiene hasta el 2025. ¿Acaso no creen que podemos juntos construir un plan estratégico a largo plazo? Desde mi punto de vista, tenemos todos los ingredientes necesarios en la mesa.

Si dirigimos nuestros esfuerzos a una política de verdadera continuidad, con una directriz basada un nuestro Plan Municipal de Prevención y Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos que incorpore una visión a corto, mediano y largo plazo, con metas y objetivos medibles y cuantificables, monitoreados y evaluados constantemente, con mecanismos transparentes, y que continúe a pesar de la persona y partido que esté gobernando, me atrevo a asegurar –categóricamente- que estaremos caminando paso a paso hacia una auténtica etapa de innovación. Existen metodologías para ello[4] y también podemos apoyarnos de miradas con más experiencia, las oficinas de la Agencia de Cooperación Alemana al Desarrollo y la Agencia de Cooperación Internacional del Japón cuentan con expertos dispuestos a ayudarnos.
No hay recetas ni soluciones a la carta para lograr una eficiente y efectiva gestión de nuestros residuos. Cada municipio hace lo que puede o quiere. Nosotros, ¿cuánto dinero estamos dispuestos a seguir gastando para que gocemos de una ciudad limpia y nuestros turistas lo puedan reconocer?

En Japón, funcionarios y expertos en el tema, sorprendidos cuando exponía la situación de la basura en México, me preguntaban: Ismael, ¿porqué allá no incineran la basura como nosotros? Nosotros cuando la incineramos, emitimos cero contaminantes, generamos electricidad y después con esas cenizas construimos islas artificiales en el mar. Porque somos –todavía- un país “pobre” y también maleducado, respondí. Pero, estoy plenamente convencido que la limpieza de una ciudad no depende de la tecnología utilizada, de la cantidad de camiones compactadores que existan, ni de poner contenedores en cada esquina. Depende, únicamente de la educación. Aprendamos juntos y tengamos, sobre todo, la voluntad de generar menos basura. Es muy sencillo y mucho, mucho más barato. Créanmelo.

Planta de incineración de la ciudad de Osaka, Japón. (Couto, 2010)


Estas ideas son sólo propuestas desde mi experiencia. La decisión es de todos. Aún hay muchas más interrogantes y asuntos pendientes. Ustedes, como yo, también tendrán sus propios y argumentados cuestionamientos. Quizás la pregunta final sería, ¿en verdad queremos un Desarrollo Metropolitano Sustentable? ¿qué tan dispuestos estamos todos para tener un servicio de manejo integral de residuos de clase mundial? Recordemos que la limpieza de una ciudad –de sus calles y de las conciencias que la habitan- es responsabilidad del gobierno y de los usuarios; es una responsabilidad compartida...

¡Sigamos dialogando y reaccionando hacia una nueva cultura ambiental!




-Ismael Couto






[1] Para más información consulte el sitio web de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de los EEUU en www.epa.gov/payt
[2] Léase revista “Hacienda Municipal”, páginas 129- 138. Revista trimestral No. 97 Junio de 2007. Instituto para el Desarrollo Técnico de las Haciendas Públicas, (INDETEC). Sistema nacional de coordinación fiscal. ISSN 0188-60-61
[3] Visite: http://www.ecoce.org/
[4] Guía para la Elaboración de Planes Maestros para la Gestión Integral de los Residuos Sólidos Municipales (PMGIRSM). Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Deutsche Gesellschaft für Technische Zusammenarbeit (GTZ) GmbH, 2006.

Día Uno

Vista del sol naciendo desde la cima del Monte Fuji, la montaña más alta de Japón (3770 m)
22 Agosto 2010

Hoy comenzó una nueva etapa de mi entrenamiento en Japón. Después de cinco meses de haber llegado a esta ciudad de Osaka, y después de dos interesantes cursos sobre Política y Administración Ambiental y Manejo de Residuos Peligrosos, por fin llegó el curso que más llamaba mi atención por tratarse del tema que más he trabajado y que tantas satisfacciones me ha dado: Urban Solid Waste Management by Local Government (Manejo de Residuos Sólidos Urbanos por los Gobiernos Locales).
En esta ocasión conviviré por dos meses con nueve participantes, expertos del tema en su propio país, con los que podré compartir lo que el gobierno y la experiencia japonesa tengan preparados para este curso, aunque quizás lo más valioso sea poder compartir las experiencias y la valiosa información que cada uno de los integrantes ha acumulado.

Qué mejor motivación que el inicio de esta etapa, este nuevo curso, para retomar la escritura en este espacio y continuar compartiendo con todo el que lea esto, un poco de lo que esta experiencia aporte. Bendigo el compromiso que asumo hoy día para continuar llenando este espacio de información que pueda ayudarle a los interesados en limpiar este planeta, y dicho sea de paso, sentirme acompañado en el proceso.
Les presento a mis nuevos compañeros:

Mariyam Umana, de Islas Maldivas
Enkhold Batbileg, de Mongolia

Otgonbayar Muuguu, también de Mongolia

Niranja Jayasena Hewarathnage, de Sri Lanka

Herath Mudiyansalaga Harsha Sanjeewa, también de Sri Lanka


Bulent Halisdemir, de Turquía

Natalia Spaggiari, de Uruguay

Tien Minh Khong, de Vietnam

Bryan Patrick Hosue, de Jamaica



Y uno de los expertos a cargo de este curso es Ryo HIRAGA sensei, quien ya me ha dado varias clases y sin duda, un profesor que admiro y respeto mucho. La experiencia de Hiraga sensei en la cooperación internacional sobre el tema de la gestión de residuos (basurólogo en pocas palabras) es remarcable.



En la presentación inicial de cada país, cada participante mostró los principales problemas que la basura ha provocado. Destaco lo triste que fue ver las imágenes de las bellas Islas Maldivas y de sus mares de agua cristalina, donde cualquiera puede practicar el buceo encontrando, en lugar de fauna y vegetación marina, cementerios repletos de basura. Mi compañera también mostró escenas de los enormes tiraderos a cielo abierto que exiten en esas islas, curiosamente y en "tono de broma" mencionó: "Those are the only mountains we have in Maldives" (los cerros de basura son las únicas montañas que tenemos).


Por otra parte, me impresionó saber que en Jamaica no existe un sólo relleno sanitario, o sea, sólo existen tiraderos de basura a cielo abierto sin ningún control que ensucian la tierra del reggae. Pude concluir que ambos participantes (Jamaica e Islas Maldivas) concordaron que el turismo es la principal actividad económica de su país, sin embargo, es la que más contamina. Muy interesante reflexión...


Debo decir que quedé impresionado con el trabajo de mis compañeros de Sri Lanka, donde la participación ciudadana ha sido el motor principal para lograr un desarrollo comunitario integral donde los proyectos de compostaje y educación ambiental han tenido bastante exito.


Cuando mi compañera Natalia de Uruguay expuso la situación de su país, pude comprobar -nuevamente- que el problema de la basura es muy similar que en México y en toda Latinoamérica.


Termino reiterando mi compromiso, con aquellos que me leen y conmigo mismo, para narrarles esta experiencia. Y si quieren, pues mandenme sus comentarios, pueden picarle en "me gusta" a los que me siguen por Facebook, o escribanme a mi correo. Digo, saben que es mucho mejor saber que uno no predica en el desierto!


Por una nueva conciencia ambiental...


-Ismael Couto

CACA (Conducta Adecuada Ciudad Aseada)


Siempre admiraré la inventiva y creatividad del pueblo mexicano! En esta ocasión les presento una original estrategia "jarocha".

Para evitar la contaminación originada por el excremento de las mascotas, y bajo el acrónimo de CACA (Conducta Adecuada Ciudad Aseada), en algunas plazas, parques y jardines del bello Puerto de Veracruz se prohibe pasear a las mascotas sin recoger los desperdicios que pueden ir dejando a su paso, sobre todo cuando van guiados por algún amo poco conciente de la contaminación generada por esa actividad.

Felicito a los creadores de la estrategia, sin duda, llama fuertemente la atención y seguramente algunos otros gobiernos locales podrían imitarla para limpiar conciencias.



Nota: Agradezco a mi amigo Daniel Cuadra por la colaboración en las fotografías.

Conciencia embotellada

Hace unos meses te conté acerca del problema ecológico que representa el uso irracional de las bolsas de plástico, sin duda, este movimiento ha tenido gran arraigo y aceptación por la fuerte causa que representa. Gracias a ello, hoy día existe a nivel mundial una marcada tendencia al uso de bolsas de tela y de bolsas biodegradables. Aún no podemos ver los resultados de esta iniciativa en todas nuestras actividades pero es una realidad que, con el tiempo, saldrá avante con tal de limpiar nuestro planeta. El recordatorio anterior viene a colación debido a que dicho movimiento surgió en el pueblito australiano de Cole Bay en el año 2003, y en esta ocasión quiero compartirte la experiencia de un movimiento que surge también en otra comunidad australiana, la pequeña localidad de Bundanoon. Es en este lugar donde recientemente sus habitantes prohibieron el uso de agua embotellada y nuevamente están sentando un antecedente mundial en materia de políticas medioambientales. ¿Por qué hicieron esto? Pues hoy toca.

Los habitantes de Bundanoon se dieron cuenta de la enorme cantidad de recursos que se necesitan para extraer, envasar y transportar el agua, y todo para que esas botellas terminen en la basura después de utilizarse. La prohibición del agua embotellada la lograron aprobar ante las autoridades después de que una empresa pretendiera extraer el agua subterránea de su localidad, para después llevarla a Sidney a envasar y finalmente regresarla al pueblo para venderla a precios mucho, mucho más altos. Ante un absurdo como este, y desgraciadamente tan común, ellos levantaron la voz y reaccionaron en contra, pero eso no es todo, las estadísticas son impresionantes.

Tan sólo en EUU, en el año 2004 el consumo de agua embotellada fue de 26 billones de litros, lo que equivale a 28 billones de botellas de plástico en un año, de las cuales el 86% terminan como basura. ¿Lo dramatizamos un poco más? Esto significa que 1,500 botellas de agua terminan en la basura casa segundo. El problema también es que la producción de las botellas de plástico que contenían esos 26 billones de litros requirió de 17 millones de barriles de petróleo, suficiente para abastecer de combustible a 100 mil carros durante un año. Y no olvidemos que la fabricación de las botellas también contribuye a la producción de 2,500,000 toneladas de dióxido de carbono, causante de la contaminación atmosférica.



Sé que en muchas ciudades del mundo, incluyendo las ciudades mexicanas, los sistemas de saneamiento y agua potable no son de lo mejor y existe una gran crisis sobre la escasez y calidad del agua, por ello muchas familias requieren de comprarla embotellada confiando en la seguridad e higiene que representa este producto. Pero no nos confiemos tanto, ni abusemos de la practicidad que implican las botellas de plástico, algunos estudios demuestran que el agua embotellada no es tan pura como dicen y se han encontrado partículas contaminantes en algunas muestras, además se comprobó que el agua almacenada por 10 semanas en estas botellas de plástico también contenían sustancias peligrosas para nuestra salud.


Estas botellas están hechas de PET (Polietileno Tereftalato), un material 100% reciclable del que se pueden volver a producir botellas, almohadas, tapabocas, cofias, fleje, plástico, rodillos para pintar, fibra de relleno térmico para chamarras y bolsas de dormir, fibra de poliéster para ropa e, incluso envases nuevos de grado alimenticio. Sin embargo, en nuestro país, casi el 80% de las botellas de PET terminan en tiraderos, en rellenos sanitarios y dispersos en las calles, y sólo alrededor del 13% de las botellas que usamos se reciclan, es dinero y recursos materiales que se desperdician vorazmente. Hay millones de toneladas de botellas plásticas que terminan atascando los tiraderos de basura y tapando alcantarillas en lugar de ser comercializadas.

"Si es posible vender agua más cara que la leche y que la gasolina, entonces es posible vender cualquier cosa".
- Anónimo

En poco tiempo esta industria se ha convertido en un negocio multimillonario. En 2008, los australianos gastaron unos US$388 millones en la compra de agua embotellada, un 10% más que en 2007. En el mundo, este negocio crece a un ritmo del 7% anual, actualmente son 90 mil millones de litros de agua los que se comercializan y representan unos 46 mil millones de dólares. Un negocio que está en manos de unas cuentas trasnacionales: Nestlé, Coca Cola, Pepsi Cola y Danone.

Otra de las razones por la que crece y crece este negocio es porque nos han vendido muy bien la idea del estatus social y la esbelta figura que genera portar una botella de agua a donde quiera que vayamos. No digo que no sea sano, es sanísimo, pero no necesitamos comprar tantas botellas de agua. Además, hay excesos evidentes. ¿Has visto el agua embotellada marca Voss?, ¡esa botella es una oda a la mercadotecnia y al esnobismo! Lo exclusivo de esta agua es su importación directamente desde Noruega en una botella cilíndrica de cristal con las letras del nombre del producto grabadas en plata, un diseño original de Neil Kraft, ex director artístico de Calvin Klein. En estos casos estamos pagando mil veces más por el agua cuando en realidad no se sabe si es de mejor calidad que el agua del grifo (enalgunos países es potable el agua que sale de tu tubería). Pero eso sí, ¡qué fashion nos vemos con nuestra botella!

Hay otros datos increíbles, olvídense de la selección mexicana y de las olimpiadas, ¡en esto sí que somos primermundistas señores! El consumo de agua embotellada por cada mexicano en el 2006 fue de 191 litros (el promedio global es de 27 litros), ocupamos el tercer lugar mundial después de Italia y los Emiratos Árabes Unidos y justo arriba de Francia. Y eso no es todo, según la Asociación Internacional de Agua Embotellada, México es el segundo país más consumidor de agua embotellada, sólo después de EEUU y arriba de China y Brasil.

Piensa en esto, si tan sólo se invirtiera una décima parte del dinero que se gasta en agua embotellada, las posibilidades para combatir los problemas de infraestructura y educación en materia de agua y saneamiento serían enormes. ¿Y tú que puedes hacer? Puedes ayudar en el acopio de botellas de plástico en tu comunidad, como ejemplo, la organización Ecología y Compromiso Empresarial (ECOCE, A.C., http://www.ecoce.org.mx/) acopia y recicla miles de toneladas anualmente con una estrategia que opera en 43 ciudades y 3,683 escuelas en México. Cambiemos nuestros hábitos, reusa tu botellita, no importa que no sea de “marca” o compra una que puedas rellenar cuantas veces quieras. Haz negocio acopiando. Las posibilidades de revertir el impacto negativo y sacar partido de ello son muchísimas… ¡Sigamos en sintonía por una nueva cultura ambiental!

Como el sueño de Zapata


"La acción no debe ser una reacción, sino una creación".
- Mao Tse-Tung


Querido lector, qué pensarías que estaría sucediendo, hoy día, en un lejano pueblito mexicano que hace más de 50 años tuvo que ser reubicado por completo debido a su devastación causada por un desastre natural y que además hoy está envuelto en una región donde el crimen organizado representa una amenaza invariable. A simple lectura, cualquiera de nosotros podría imaginar que sus habitantes viven en horror constante e inmersos en la desdicha, sobre todo cuando se trata de una población en un país donde la riqueza está en manos de unas cuantas personas, que la pobreza extrema es compartida por más de la mitad de la población y que el acceso a la educación resulta todo un privilegio. Pues bien, retomando el estilo de esta columna mensual, donde procuro compartirte experiencias, ideas innovadoras y ejemplos reales acerca del cuidado al medioambiente y de nuestro entorno natural y urbano, en esta ocasión quiero presentarte el caso de una comunidad muy especial, la comunidad indígena de Nuevo San Juan en el estado de Michoacán.



Por el contrario a lo que podríamos suponer, esta comunidad es uno de los mejores ejemplos del logro de un auténtico desarrollo sustentable, avalado incluso a nivel internacional. Pareciera difícil de imaginar pero en México tenemos una comunidad indígena de origen Purépecha que ha logrado crear una millonaria industria a través del uso de los recursos naturales aunado a un respeto profundo del bosque que habitan y comparten. A pesar que este pueblo sufrió en 1944 la erupción del volcán Paricutín y tuvieron que reubicarse, hoy comparten una industria llamada Nuevo San Juan de Parangaricutiro, propietaria de 20 empresas generadoras de 1,500 empleos que a su vez impactan positivamente en la calidad de vida de 7 mil personas.



Teniendo como hábitat un bosque de pino y encino, iniciaron un negocio para la producción de muebles, astillas para celulosa, cajas y distintos tipos de madera. Estos productos fueron el inicio del negocio, pero entre sus empresas ahora cuentan con cabañas ecoturísticas, empacadoras de frutas, fábrica de agroquímicos y abono orgánico, plantaciones de aguacate, una purificadora de agua y hasta un canal de televisión por cable. Actualmente exportan sus productos a Japón, Estados Unidos, Irlanda y Bélgica y obtienen ganancias anuales por cerca de ¡4 millones de dólares! Nada mal, ¿verdad?



"Hemos superado las envidias. Creemos que el bien colectivo hace que nos mejoremos todos, y si bien no somos del primer mundo, al menos aprovechamos los recursos de manera comunitaria y sustentable. Sabemos que los recursos son para el hombre siempre y cuando los explotemos de manera adecuada".
- Narciso Murillo, habitante de Nuevo San Juan, Michoacán



Quizás como yo, también te estés preguntando... ¿Y cómo le hicieron? ¿Cuál es el secreto detrás de ese éxito comunitario? Pues esto lo han logrado por medio de la creación de leyes para la tenencia de la tierra y la explotación de la madera. El principio: la sustentabilidad; su regla de acción: programas de reforestación y vigilancia de sus bosques para mantener un límite de 70 mil m3 de explotación de bosque. Esto significa que el bosque es de todos los habitantes y que todos sus recursos serán aprovechados para beneficio de la comunidad entera. También significa que el bosque será explotado pero con restricciones para mantener su equilibrio y lograr su recuperación a un ritmo donde se evite que algún día llegue a agotarse o morir.

Pero para mí lo más sorprendente, lo más admirable, es que la comunidad, los vecinos, renunciaron por completo a sus derechos individuales sobre la propiedad y trabajaron sobre la base de una empresa colectiva que destina sus ganancias a la reinversión, nuevos proyectos, recuperación de tierras y trabajos sociales. También viven una auténtica democracia donde cada mes se reúnen los 1,254 comuneros para discutir la situación y el futuro de sus empresas. Cabe destacar que existe una gran participación de las mujeres en la toma de decisiones y un alto nivel de educación básica y universitaria entre sus miembros.

Por lo contrario a estas prácticas exitosas, Nuevo San Juan es amenazado por problemas con comunidades vecinas que no protegen su bosque y violan su territorio, además uno de los carteles de drogas más fuertes en México (La Familia) está enclavado en esta región representando un riesgo latente. Pero estas condiciones no han sido un factor tan fuerte como para evitar que esta comunidad permanezca fiel a sus ideales. Una vez más confirmo que las tragedias traen consigo una fuerte dosis de bienaventuranza. Sin duda, la comunidad de Nuevo San Juan está en un nivel evolutivo y de conciencia mucho muy elevado, su experiencia invita a reflexionar en el tipo de vida que deseamos llevar. ¡Y qué orgullo que hoy te estoy contando de una comunidad mexicana!

Naciones enteras como Japón o Alemania se han levantado de los escombros para convertirse en líderes mundiales. ¿Acaso necesitamos una guerra, una nueva revolución, o la devastación de nuestro pueblo para darnos cuenta de la inmensa riqueza y abundancia en la que actualmente vivimos y que no hemos sabido aprovechar? ¿Podremos algún día superar el interés colectivo sobre el individual? Aprendamos del caso de San Juan, Tierra y Libertad gritaba Emiliano Zapata, aquí hay Tierra para todos y Libertad financiera. Sigamos en sintonía por una nueva cultura ambiental...
- Ismael Couto



Nota: Si te gustaría conocer más sobre este caso, aquí puedes conseguir el libro “Las Enseñanzas de San Juan” publicado por el Instituto Nacional de Ecología. Completito y gratis en http://www2.ine.gob.mx/publicaciones/consultaPublicacion.html?id_pub=420

En el jardín del pulpo


Desde hace mucho tiempo me han cautivado las ciudades y su gente, desde conocer sus trazos, su dinámica, su historia y arquitectura, hasta analizar a su gente, su educación y comportamiento. Me ha sido interesante tratar de entender porqué una población tiende a desarrollar cierto carácter y personalidad en común, por ejemplo, los clásicos regionalismos y diferencias entre un habitante del sur y otro del norte del país. Sabemos que hay características tan evidentes como la forma de hablar (entiéndase, por ejemplo, ¡paaajsu mecha! ó ¡íñooor!) y otras no tanto como el arraigo religioso, el respeto hacia la naturaleza, la cultura ciudadana y/o financiera. Esto se da en nuestro México y en muchos otros países. También es un hecho que el lugar en el que naces, su contexto, las circunstancias y el medioambiente influyen directamente en nuestra personalidad. Esto no quiere decir que si vivo en Tijuana entonces mi destino es convertirme en narco o matón, o que si crezco en un lugar con riqueza abundante entonces se asegura que seré útil a mi sociedad. No, para nada, pero estas características dejan marcado, poco o mucho, nuestro desenvolvimiento ante los demás. ¿Será posible tener una ciudad perfecta donde haya plena abundancia, el espíritu se exalte y se respete la naturaleza?

Tal vez ahora estés pensando... ¿Y ahora Couto qué se trae?, porqué nos está hablando de psicología humana y no de medioambiente. Bueno, para entrar en materia quiero plantearte dos escenarios: 1) ¿Qué será de la humanidad si continúa creciendo, consumiendo y desechando a este ritmo? Un ritmo en el que para mantener ciertos estilos de vida necesitaríamos hacer uso de cuatro planetas (cosa que es imposible); y 2) ¿Cómo puede ser que evolucionemos como seres humanos, en mente y espíritu, si siguen existiendo comunidades que están en la pobreza, la guerra y el hambre? Como probablemente tú lo pienses, yo también asumí que nuestra civilización, la vida en nuestras ciudades, y en sí la era del futuro parece ser poco alentadora. Hoy quiero compartirte algo que podrá dar luz a tu panorama. Al parecer, y en tono distinto a la practicidad que caracteriza a mis aportaciones, todo indica que parte de la respuesta a estas preguntas implica una solución, que aunque posible, no es nada sencilla ni rápida pero sí profundamente inspiradora. Me refiero a “El Proyecto Venus”.

“No existe mejor prueba del progreso de una civilización
que la del progreso de su cooperación y servicio".
-John Stuart Mill.

Jacque Fresco, visionario diseñador e ingeniero social, se hizo las mismas preguntas que yo pero desde hace más de 30 años y ha dedicado su vida entera al diseño de una ciudad futura, y hoy, a sus 93 años vive con la esperanza de que algún día la humanidad comparta su visión y la haga realidad. En sus libros, inventos e investigaciones, Fresco sostiene que las comunidades del futuro pueden alcanzar el bienestar total siguiendo dos estrategias, una economía global basada en los recursos naturales y la colonización de los océanos. Parece ciencia ficción pero al parecer está más cerca de lo que pensamos.

Según Fresco, y por el contrario a lo que se piensa, tenemos suficientes recursos materiales para proveer a la totalidad de la población mundial de una calidad de vida muy alta si tan sólo cambiáramos de un sistema monetario a una economía basada en los recursos naturales. Eso significa la desaparición del dinero y la eliminación de la deuda mundial, de esa manera, el miedo de perder o depender de un trabajo desaparecería, y combinado con una educación que nos permita potenciar nuestras habilidades reducirá considerablemente el estrés físico y mental. Piensa en esto, si un grupo de gente con oro, diamantes y dinero naufraga en una isla que no tiene recursos como comida, agua limpia y potable, su riqueza resulta irrelevante para subsistir.

Una economía mundial basada en los recursos naturales significa hacer uso de la tecnología para superar la escasez por medio de la utilización de fuentes de energía renovables, de procesos de fabricación automatizados y computarizados, con ciudades eficientes y con sistemas de transporte revolucionarios, donde se provea salud universal y educación relevante, generando un nuevo sistema basado en el cuidado humano y al medioambiente. En una civilización más humana, el uso de la tecnología sustituirá la fuerza laboral tradicional, e inteligentemente aplicada conduciría a una conservación de la energía, a una reducción de los desechos y proveer mayor tiempo libre. Quizás lo anterior te suene ridículo, pero estoy convencido que es verdad, te recuerdo que sociedades como la de EEUU, con sólo el 5% de la población mundial utiliza actualmente el 30% de los recursos del planeta, ¡claramente hay un problema de distribución!

Ahora bien, la otra parte del proyecto es la construcción de ciudades en el mar que se alimentan sólo de energía alternativa. ¿No te suena lógico?, cuando la sobrepoblación de la tierra llegue a su máximo, y si aún no colonizamos otros planetas, tendremos que habitar los océanos. ¡Qué mejor que empezar a prever y planificar el tipo de vida que tendríamos en esas estructuras! Te explico, comúnmente hablamos de las áreas y terrenos a desarrollar pero rara vez se menciona el recurso natural menos aprovechado del planeta, los océanos. Los océanos ofrecen una fuente casi ilimitada de comida, producción de energía, minerales, farmacéuticos y mucho más. Si se administran con inteligencia, los océanos fácilmente podrían proveer más que suficientes recursos para erradicar el hambre en el mundo. Es posible que el desarrollo de comunidades bajo el mar pueda aliviar en gran medida las presiones de la población ubicada en la tierra y se pueden diseñar para apoyar y sostener el medio ambiente de ambos sistemas, la tierra y el mar.

Si acaso piensas que esto que te cuento será realidad en unos 50 o 100 años, te sorprenderás que actualmente ya se está trabajando en un prototipo y este futuro está tomando forma en la localidad de Venus, Florida, EEUU, donde se planea una comunidad y centro de diseño e investigación de más de 100 mil metros cuadrados sobre el mar. Esta ciudad del mañana contará con nueve edificios experimentales para desarrollar sistemas de energía alternativa y de manufactura, así como nuevos métodos de transporte. Lo más importante no sólo es la arquitectura del lugar, redonda como un engrane y erguida sobre el mar, sino la oportunidad que este proyecto ofrece a los seres humanos para ser mejores habitantes de este planeta. Las metas de esta ciudad son: ser auto-sustentables, cuidar nuestros recursos naturales, trascender las fronteras que separan a la gente, evolucionar de un sistema monetario a una economía basada en recursos y compartir las tecnologías entre naciones para beneficio de todos.

Finalizo comentándote que el territorio marítimo de México, es decir, su mar territorial con su zona económica exclusiva, que abarca el océano pacifico, el golfo de México y el mar Caribe suman un total de 3,149, 920 km2. ¡Esta cifra equivale a una y media veces la extensión del territorio terrestre del país! A mi parecer tenemos un gran potencial para generar estas comunidades algún día. Justo en el jardín del pulpo, diría Ringo Starr. Piensa en ello, a mi me resulta fascinante. Me gustaría saber tu opinión, no dejes de escribirme. ¡Sigamos sintonizados por una nueva cultura ambiental!


Nota: La información sobre lo que hoy te comparto, fotografías de prototipos de ciudades, videos y libros los puedes consultar en http://www.thevenusproject.com/

Imagine



El día de hoy, 9 de octubre, pero de 1980 nació John Winston Lennon en Gran Bretaña. Sin duda, un ser humano evolucionado que se tenía que ir pronto porque la vida ya le había dado mucho y este planeta le estaba quedando chiquito...

Para recordarlo, su master piece, considerada la mejor canción del milenio: IMAGINE. Su letra es para limpiar conciencias.

Un pequeño tributo en el siguiente enlace, seguramente la conoces, pero hoy te invito a que pongas atención a la letra:



Ciudad de México en crisis por la basura

Las lluvias inundaron el relleno sanitario más grande de América Latina, el Bordo Poniente en ciudad de México, los camiones no pueden ingresar y depositar la basura que han recolectado. Mientras esperan desaparezca el agua para poder volver a utilizarlo, los tiraderos clandestinos se proliferan y la salud de la población es cada días más vulnerable.

Situaciones como esta son un riesgo latente y de difícil desaparición mientras no se ataque el problema principal: la generación desmedida de basura. Lo más preocupante es que el relleno sanitario de la ciudad de México está a unos años de terminar su vida útil.
Ya que es muy difícil, casi imposible -y la experiencia internacional así lo señala-, que se eduque al ciudadano por la ¨buena¨, es momento para preguntarme qué pasaría si en México le cobraran a cada ciudadano por la cantidad de basura que mande a un relleno sanitario.

Por una nueva cultura ambiental...


- Ismael Couto


Fuente: BBC Mundo


La Ciudad de México -que produce 12.500 toneladas de basura al día- vive una crisis para procesar sus desperdicios, pues las lluvias inundaron la zona donde se almacenan la mayoría de los desechos que ahora se acumulan en las calles.





Más información en:


http://www.bbc.co.uk/mundo/america_latina/2009/09/090921_0714_mexico_basura_amab.shtml

Hablando de basureros y desiertos

"Si alguien busca la salud, pregúntale si está dispuesto a evitar en el futuro las causas de la enfermedad; en caso contrario, abstente de ayudarle".
- Sócrates.

¿Alguna vez te ha pasado que algún vecino deja su basura en parte de tu propiedad? ¿Qué pasaría si los residuos de otras familias los dejaran abandonados en tu propia casa? Sinceramente, a mí me daría mucho coraje y hurgaría cual niño hindú entre los deshechos para encontrar una pista y hallar al culpable (si quieres saber porqué lo digo, tienes que ver cuando Jamal Malik responde a la primera pregunta en la película “Quisiera ser millonario”). Bueno, ahora que te mostré este panorama, me gustaría, querido lector, que pensemos en una escala mucho mayor. ¿Sabías que, durante años, varios países disque “civilizados y desarrollados” han hecho del territorio de otras naciones su basurero personal? Esto es una realidad y hoy mi propósito es que conozcas estos escenarios. Verás cómo existen situaciones que se asemejan a problemas comunes y que en ocasiones empatan perfectamente con problemas hasta de seguridad nacional pero, a pesar de ello, en contraste y cómo es mi estilo, también encontraremos que ya estamos en tiempo de generar cambios positivos y trascendentales para la humanidad.

La importación de residuos sin control se ha realizado desde hace décadas, la escasa legislación ambiental de diversos países en desarrollo lo ha permitido, o sea que esto de usar un territorio ajeno para depositar la “basura” de un país es muy común. Debido a eso, hace varias décadas se firmó el Convenio de Basilea en 1989, tratado internacional signado por 116 países (México entre ellos) que establece normas destinadas a controlar a nivel internacional la importación-exportación, así como la eliminación de residuos peligrosos para la salud humana y el medio ambiente. Ahora tal vez te preguntes cuáles son los residuos considerados como peligrosos, pues bien, son aquellos que tienen alguna característica corrosiva, reactiva, explosiva, tóxica o biológico-infecciosa... (ahora tú dices: ajá si, cómo no, clarísimo!)... en términos mucho más entendibles son aquellos desechos que se oxidan, se encienden, provienen de hospitales o contienen materiales en extremo dañinos. La idea principal de dicho tratado es asegurar que se produzcan menos residuos peligrosos y evitar la exportación de residuos a un país cuando se sabe que carece de los medios para dar un manejo ambientalmente seguro a los residuos que recibe.

El caso es que hay personas de origen inglés y francés que al parecer se les olvidó que firmaron el mencionado tratado, que hay normas internacionales, y que pretenden seguir haciendo basureros en otros países. Recientemente las autoridades brasileñas informaron que llegaron aproximadamente 1,400 toneladas de desechos peligrosos a tres puertos de ese país, los cuales al darse cuenta de esta situación indagaron hasta descifrar que estos residuos llegaron desde Inglaterra. Esto quiere decir que parte de la basura británica, compuesta por baterías, jeringas, preservativos, restos de comida, pañales, inodoros, restos de computadoras, incluso bolsas llenas de sangre, viajaron miles de kilómetros para internarse ilegalmente en territorio sudamericano violando todo tratado internacional. ¿Te imaginas la cara que pusieron los brasileños cuando se enteraron de esto? Ahora los brasileños temen que esto sea el indicio de utilizar al país más grande de América del Sur como tiradero de desechos peligrosos (caso similar a lo que ya pasó entre Europa y África) y están exigiendo la repatriación de esa basura. No sé si lo peor del asunto es que dos de las compañías que realizaron dicho transporte pertenecen a un ciudadano brasileño, que atenta contra su propia nación, o que esta práctica de traficar con basura es un mal que se presenta cada vez con mayor frecuencia. Tal es el caso entre Francia y Rusia donde las grandes compañías francesas, productoras de energía atómica, almacenan sus desechos, miles de toneladas de basura radiactiva (como el uranio) en sitios de Siberia. ¡Cuánta razón tenía Sócrates para saber cuando alguien está realmente interesado en la salud humana y no sólo en hacer política!

"La gente adorable vive en un mundo afectuoso. La gente hostil vive en un mundo hostil. Pero..., ¿cómo sucede eso si sólo existe un mundo?".
- Wayne Dyer.

Nosotros decidimos hacia dónde dirigimos la mirada, hoy te conté un ejemplo sobre cómo aún hay situaciones que pudieran mostrarnos un futuro muy gris. Pero hoy también quiero que nuevamente, juntos, elevemos el pensamiento y conozcas parte de lo que la ciencia nos ofrece para mantener la esperanza y vivir en un mundo afectuoso, limpio y saludable, aunque haya quienes se resistan a ello. Ya en la entrega anterior te platiqué la ventaja de utilizar la energía solar y cómo ya es posible que provea de electricidad a una casa en su totalidad. Ahora quiero compartirte lo cada vez más cerca que estamos de abatir pobreza, discriminación y contaminación, la fórmula la tiene la fundación alemana DESERTEC.


¿Me creerías que la energía eléctrica que consume el planeta entero en todo un año es capaz de producirse en tan sólo seis horas?, según DESERTEC sólo necesitamos capturar la energía que el sol nos brinda en un gran desierto. Actualmente, la demanda de electricidad equivale a 18 mil terawatts/año, esto quiere decir que a este ritmo necesitaríamos los recursos de tres planetas para iluminar a la población mundial. Por fortuna, la solución está en sólo tres milésimas partes de la superficie de los desiertos del mundo (90 mil km2) para iluminar a nuestra casa llamada “Tierra”. El científico alemán Gerhard Knies ya convenció a más de 20 empresas a invertir más de 400 billones de euros para instalar “plantas de concentración termal solar” (la evolución de los paneles solares tradicionales) en el desierto del Sahara, sólo faltan algunos detalles para que inicie este maravilloso proyecto. Así será como África iluminará toda Europa en el año 2020, de seguir evolucionando, la fórmula: desiertos más sol más ciencia, hará que el todo el mundo se ilumine en el 2050. Es impresionante, mantengamos viva la esperanza de un mundo justo, ¡me encanta esta nueva cultura ambiental! ¿A ti no?...


Nota 1: Puedes consultar la página de la fundación DESERTEC en http://www.desertec.org/; y si en ti cabe la idea de conocer mucho mejor nuestro planeta no dejes de ver la película “Home” en http://www.youtube.com/homeprojectES, sé que te gustará.

Nota 2: Gracias a la revista Unidos del Gobierno del Estado de Puebla por la felicitación recibida en su edición pasada acerca de la Mención Honorífica que recibí por parte del Premio del Instituto Nacional de Administración Pública (Premio INAP 2008). Este reconocimiento no es más que la señal que voy por el camino correcto y que mis características en el lugar adecuado son las que me han hecho crecer. Infinitas gracias a ti que me lees.

Y así seguirá...

El diario Frontera de Tijuana publicó hoy en su sección local una fotografía de algún terreno abandonado en la ciudad y que es utilizado como tiradero de basura. Señala en el pie de la foto:
¨Monitores de televisores antiguos, de aquellos donde se giraba una especia de perilla para cambiarle el canal; pedazos de bocinas, también algo viejas, entre otros aparatos electrónicos forman un basurero de ´tecnología´ en un terreno de nadie en la calle Perla. Al parecer está así hace décadas.¨

Este tipo de basura no se la lleva el típico camión de la basura, si la depositaran en los camiones compactadores comunes y corrientes estarían inservibles en un santiamén. Por ello es que notas de este tipo no dejarán de salir en los diarios y además corremos el peligro de que la ciudadanía se `acostumbre´ a ello sin darle la debida importancia (por sus consecuencias ambientales y de salud pública). De no ser que el Ayuntamiento de la ciudad implemente un programa permanente de recolección separada de muebles, enseres domésticos y basura electrónica, utilizando camiones especiales (de esos de redilas, no tienen que ser super especializados ni de inversión millonaria), estos residuos tan comunes en la región debido a la dinámica comercial con EEUU no dejarán de ser parte del paisaje tijuanense.

Ya en Ciudad Juárez, que atraviesa por un problema similar, se estableció un programa de recolección en toda la ciudad para este tipo de residuos en particular: el programa ¨Destilichadero¨. Los resultados en Juárez son un éxito, ya desde hace varios años.

Programa ¨Destilichadero¨, recolección de muebles y enseres domésticos en Ciudad Juárez. Foto: Ayuntamiento Juárez 2007-2010


Nuestra labor es denunciar sitios que se utilizen para arrojar este tipo de basura, y de vernos en el caso de no tener donde desechar nuestra basura voluminosa, pidamos al Ayuntamiento que implemente programas como el que Juárez creó. Sólo tienen que llamar al 060, aunque no nos hagan caso a la primera, la presión hará que se genere el cambio.

Por una nueva cultura ambiental...


-Ismael Couto

Los Ecomisioneros

Estoy leyendo el libro “La revolución de la riqueza”, su autor, Alvin Toffler, profesor e investigador de talla mundial, es considerado un futurólogo por sus obras revolucionarias del pensamiento y de cómo vemos la vida. En esta obra publicada en 2005, hace referencia a los radicales cambios –en prácticamente todos los aspectos del ser humano- y a cómo el conocimiento es y será el bien más preciado para la generación de riqueza y bienestar, tanto individual como de las naciones.

Llamó mi atención que Toffler menciona que, a pesar de que la ciencia ha sido el motor de cambio y aumento en la calidad de vida humana, y de que pareciera que cada vez hay más inversión en Investigación y Desarrollo, al parecer, y en detrimento de ella, han surgido movimientos extremistas con violentos métodos de persuasión (navajas en el correo de los investigadores, bombas en los coches, entre otros) que con gran fanatismo adoptan banderas a favor del no uso de animales para experimentación o en contra de los alimentos transgénicos.

Al respecto, Toffler menciona: "Los fanáticos de los derechos de los animales no son más que una rama de la coalición anticiencia más amplia, cuyos miembros son reclutados en los márgenes más estrictos del feminismo, el ecologismo, el marxismo y otros grupos activistas supuestamente progresistas". Asimismo reitera que "la ciencia también es hostigada simultáneamente por los ecologistas radicales" e introduce el término de “ecomisioneros”.

En este último término quiero hacer énfasis, puesto que es parte del sentido de este blog, transcribiendo para ustedes las ideas de Toffler:

Como ya hemos visto, la ciencia padece simultáneamente el ataque de elementos del movimiento ecologista, movimiento que en sí mismo cada vez adquiere un carácter más religioso.

El profesor Robert N. Nelson, de la Universidad de Maryland, escribe: "A medida que se acercaba el final del siglo XX, existía un vacío religioso en la sociedad occidental. En esta circunstancia, el movimiento ecologista emergió como una forma de llenar ese vacío. En la actualidad, para muchos de sus seguidores, el ecologismo ha sido un sustituto para el cristianismo convencional, en declive, y las creencias progresista".

Mientras que los ecologistas se apoyan, por supuesto, en datos científicos, el ecologismo señala Nelson, está "poseído por un fuerte espíritu misionero". Además, su propio lenguaje es "abiertamente religioso: “salvar” la Tierra de la violación y el pillaje; construir “catedrales” en el medio natural; crear una nueva “arca de Noé” con leyes como la Ley de Protección de Especies en Peligro de Extinción; perseguir una nueva “llamada” a preservar las zonas salvajes que quedan, y dar los pasos necesarios para proteger lo que queda de “La Creación” en la Tierra".

En el "centro del mensaje ecologista –señala- hay un nuevo relato de la caída de la humanidad desde una época anterior más feliz, más natural e inocente; una visión laica de la expulsión bíblica del Jardín del Edén".

En resumen, dice Nelson, "a pesar de su apariencia moderna, el ecologismo está próximo a una forma de anticuado fundamentalismo religioso".

Comento pues, que estoy de acuerdo con lo anterior, no se trata de ser parte de un movimiento ecologista, ambiental, como sustituto de una falta de valores y sentido existencial que incluso pueda sustituir algún credo o religión. No se trata de modas ni de adoptar creencias nada más porque si, y porque el consenso general lo aprueba, aunque talvez puedan no ser verdad.

Aquí en Limpiando Conciencias plasmo con toda libertad lo que considero sea útil para cambiar hábitos, simplemente para mejorar nuestra calidad de vida bajo la primicia que todos somos uno, tenemos un solo planeta y que la ciencia, en este caso la divulgación del conocimiento, es el pilar de la nueva economía del conocimiento generadora de riqueza. Práctico y sencillo, contundente.

Por una nueva cultura ambiental...

-Ismael Couto

Parece sencillo

Ayer fui a la playa de Coronado en San Diego, me cautivó su limpieza. Cada 25 metros había un contenedor, justo en la arena, para que los visitantes depositen su basura... Parece sencillo, muy simple. Cuál es el trasfondo del éxito en mantener una playa limpia? Seguramente no sólo son los contenedores. En fin, allá funciona.


Por una nueva cultura ambiental...

- Ismael Couto

Menos es más


"Lo verdadero es siempre sencillo, pero solemos llegar a ello por el camino más complicado".
-George Sand.

Sí señores, lector, lectora que hoy coincides en este espacio conmigo, menos es más. Afirmo contundentemente que vivir con este conocimiento es clara señal de evolución humana en todos los sentidos. En esta ocasión te compartiré la dicha que emana de la sencillez, del uso y fomento de un transporte simple, no de cuatro sino de dos ruedas: la bicicleta. Hoy te invito a que limpiemos nuestra conciencia dándote a conocer qué es lo que ha traído a nuestras ciudades y sociedad el privilegiar el transporte privado, el automóvil. Espero que al final de esta lectura entres en sintonía y te des cuenta que menos autos, menos puentes viales, menos semáforos, significan más salud, mayor calidad de vida, más vida en comunidad, mejor medioambiente. Y con suerte hasta desempolves tu bicicleta.

Ahora bien, porqué quiero compartir esta idea ciclómana. ¿Cuánto tiempo pasas al día en tu auto? Está comprobado que en las grandes ciudades, los habitantes tardan un promedio de dos horas para llegar a su trabajo utilizando su automóvil y que el gasto en transporte es el segundo más fuerte en la economía familiar. En la ciudad de México, como en muchas otras, hasta el 57% del CO2 presente en sus calles (ése gas contaminante causante también del cambio climático) proviene de los automóviles. Si también hay ocasiones donde te desquicia el lento tránsito vehicular, tus ojos se irritan por la contaminación y tu salud se ve amenazada por el estrés que causan los viajes en cuatro ruedas, por tiempo, fortaleza y economía, toma en cuenta estas ideas.



Una buena bici cuesta solo una fracción de un carro, no necesita gasolina ni seguro, requiere mantenimiento mínimo, ocupa muy poco estacionamiento y su depreciación es mínima. Los principales beneficios de transformar nuestras ciudades de cuatro a dos ruedas son: se mejoran las finanzas personales, mejora tu salud física, mental y emocional, hay menos ciudadanos con problemas de obesidad, más tiempo libre, mayor movilidad, incremento del sentido de pertenencia a tu comunidad, menos caminos congestionados, vecindarios más tranquilos y seguros, mejor calidad del aire, ciudades más tranquilas, menos contaminación del agua y el suelo por los autos, desaceleración del calentamiento global y un nuevo estilo de vida sustentable. Como dato adicional, está comprobado que el Producto Interno Bruto de una ciudad disminuye si aumenta la cantidad de carros, o sea, entre más carros más pobres. ¡Qué tal!


"El que no ha salido jamás de su país, está lleno de prejuicios".
- Carlo Goldoni, dramaturgo italiano.



Créeme por favor, las calles de tu ciudad no sólo deben estar hechas para los automóviles, de hecho, tomando en cuenta el traslado de la casa al trabajo, es muy probable que llegues más rápido si utilizas tu bici. El ciclismo urbano trae grandes beneficios, esto lo han comprobado ciudades como París, Ámsterdam, Barcelona, Copenhague, Lyon, Oslo, Estocolmo, Helsinki, Viena, Tokio, Londres, Berlín, Nueva York, Quito, El Paso, Bogotá, San Diego y San Francisco, donde el transporte público –especialmente en bicicleta- es mucho más utilizado, donde los ciudadanos se han apoderado de las ciclovías, de sus cicloestacionamientos, comparten bicicletas y han hecho suyos los programas a favor de ciudades más sanas y en dos ruedas. Tantas metrópolis, no pueden estar equivocadas.

Debido a que las urbes usualmente no fueron diseñadas pensando en la circulación masiva de bicicletas, la creatividad e iniciativa han logrado este benéfico cambio para su ciudad. Ya desde hace más de un año se creó el programa más grande de renta de bicicletas en el mundo, el proyecto Vélib en París, Francia, que ahora cuenta con más de 200 mil bicis y más de 1,400 estaciones de autoservicio. En París, el 30% del tráfico es de bicicletas y este éxito se debe a los 400 kms. de carriles creados para uso exclusivo de este medio de transporte. Otro ejemplo lo tenemos en Bogotá, Colombia, donde cada domingo y día feriado se cierran 112 kms. de calles a partir de las 7 a.m. hasta las 2 p.m. para uso exclusivo de bicicletas y peatones que hacen ejercicio y conviven con su comunidad. Existe también la Coalición Pro Bicicleta de San Francisco, cuya misión es transformar las calles y los barrios de San Francisco, EEUU, en lugares más convenientes y cómodos para vivir promocionando el uso de la bicicleta como alternativa diaria de transporte. En San Diego también se propone llegar al trabajo utilizando el tren y la bicicleta.


Me alegra que ya existan esfuerzos importantes en México, en el caso de Guadalajara hay recorridos en bicicleta por las noches y ya cuentan con estacionamientos para ello. En Ciudad de México se hacen paseos nocturnos por el monumento al Ángel y se hizo el compromiso de crear 300 km. de ciclovías para el 2012. En ambas ciudades se realiza los domingos el cierre de calles principales durante algunas horas para poder circular libremente en tu bicicleta. En la región de Tijuana y Ensenada también hay paseos y actividades importantes en bicicleta.
Los ejemplos anteriores no fueron producto de la inventiva gubernamental, sino de ciudadanos a pie (mejor dicho, en bici), comunes y corrientes, preocupados por su ciudad y comprometidos con ella, que gracias a su emprendedora actitud están logrando formar ciudades bicicleta con apoyo de sus gobernantes. Ojalá en un futuro no lejano mis hijos también vayan a su escuela en dos ruedas por alguna ciclovía y no tengan que tomar el camión Loma Bella, la 2000 o el ¨Chato¨, autobuses urbanos que circulan cuales ¨rápidos y muy, muy furiosos¨ en mi querida ciudad de Puebla.


Se me ha enseñado que triunfar, ser exitoso, no significa tener mucho, más y mejor, sino vivir la paz que genera una vida sencilla, liberadora de toda ansiedad. Vive una vida simple, ¡haz tu auto a un lado y sal a pedalear! En la medida que te sea posible realízalo, exige espacios, harás realmente tuya la ciudad y sus calles. Sé que nuestras ciudades no fueron hechas para bicicletas y sería absurdo –más no irreal- dejar de hacer uso de nuestros automóviles, sin embargo, como todo en la vida, es necesario mantener un equilibrio. En este caso hay que equilibrar la balanza entre los medios de transporte públicos, los privados y aquellos amigables con el entorno natural, trabajando juntos, gobierno (con infraestructura, apoyo, recursos) y sociedad (con nuestras ideas y entusiasta participación) para lograr exitosamente crear una nueva cultura ambiental.

Si quieres conocer más ¡tienes que ver estos videos en Internet!:


En el día mundial del medioambiente


Hoy 5 de junio, como desde 1972, se celebra el día mundial del medioambiente. La fecha coincide con dos eventos importantes; el primer evento mundial de carácter político sobre este tema, la Conferencia de Estocolmo, Suecia, y la creación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

Este día es un esfuerzo más por poner en la agenda gubernamental y en la conciencia humana el problema de contaminación y el contexto de amenaza a nuestro planeta. Cada año es el motivo perfecto para que el tema resalte en diferentes medios y se generen diversas y creativas propuestas en la mayoría de los rincones del planeta.

Sin ser la excepción, hoy nos regalan una pelicula, enterita y gratis por intenet. Es el proyecto HOME, un documental de 1.5 hrs de duración, que surge como un mensaje ¨para cambiar nuestro modo de vida, evitar que los recursos naturales se agoten e impedir una evolución catastrófica del clima de la Tierra¨.

HOME es un deber verse para todo aquél interesado en el tema, aunque pensándolo bien, es para todo ser humano que tenga el privilegio de vivir en este HOGAR. Aquí está el enlace, disfruténlo...


Por una nueva cultura ambiental!

- Ismael Couto

El reciclaje está en crisis

Al parecer la recesión económica mundial está afectando la industria del reciclaje en EEUU. Es un buen negocio, sin embargo, no está excento de los flujos del mercado. La solución es educar para reciclar y mantener estas industrias.

Más al respecto en el siguiente enlace:

http://www.bbc.co.uk/mundo/economia/2009/05/090528_video_reciclaje_crisis_re.shtml


Por una nueva cultura ambiental...


Ismael Couto

Es posible vivir así

Imagen: graphicreflections.org

Desarrollo sustentable, aquél que atiende las necesidades de las actuales generaciones sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de satisfacer sus propias necesidades.
- Comisión Bruntland, 1987

Desde hace más de 20 años, muchas naciones vienen promoviendo el discurso del desarrollo sustentable y cada vez más países se suman a él. Este polémico concepto logró conjuntar armoniosamente nuestra idea de progreso en sectores donde todos participamos: economía, ambiente y sociedad. Tres esferas que estaban peleadas entre sí, muchos líderes pensaban que el desarrollo de la sociedad y el poderío económico no sería posible sin poner en riesgo nuestros recursos naturales, pero incluir a los que vienen (hijos, nietos) y reflexionar en la clase de planeta que les dejaremos cuestionó el comportamiento y las prácticas del hombre. Sin embargo, a pesar de este llamado de atención, la humanidad continúa sin hacer lo correcto y las naciones no se han comprometido realmente a ver por los que vienen después de nosotros.


¿Y por qué aún no existe un verdadero avance en la sustentabilidad mundial? ¿Por qué a pesar de tantas reuniones y tratados internacionales continuamos en una ruta que sólo nos llevará a la autodestrucción? Estoy convencido que una de las principales causas de este retraso es la producción de energía, aquella que necesitamos para calentar nuestros hogares, mover nuestro automóvil y mantener funcionando todos los espacios que llegamos a ocupar. Piensa en esto, vivimos en una sociedad que nos ha hecho dependientes y estamos sometidos a una nueva forma de esclavitud. La energía que utilizamos no llega a nosotros fácilmente, hay una gran infraestructura de por medio y se requiere de petróleo, mucho petróleo. Este ¨oro negro¨, que a raíz de la Revolución Industrial llegó a consumar su poderío, ha propiciado las principales guerras de los últimos 100 años y tiene a la industria y a la economía en sus manos y en las de quienes lo controlan. El día de hoy quiero invitarte a imaginarte cómo serían nuestras vidas si no existiera el petróleo, ¿cuál sería esa fuente de energía que nos libere de las cadenas impuestas por la industria petrolera?

“De qué sirve una casa si no se cuenta con un planeta tolerable donde situarla¨.
- Henry David Thoreau.



Si te fue difícil responder a la pregunta anterior, déjame darte una ayudadita. Hay buenas noticias y créeme lo que hoy te digo, esta independencia energética es posible, será posible y confío en que a muchos nos tocará vivirla. Mike Strisky, científico líder de la organización llamada ¨Proyecto Hopewell¨ con sede en New Jersey, EEUU, lo logró desde 2006. En casa de Mike no se paga un solo peso por la electricidad que se consume, a pesar de que utiliza lavadora, secadora, lavavajillas, refrigerador, televisión de plasma y demás aparatos. Siempre tiene agua caliente sin usar gas y, por si eso fuera poco, tiene un auto de seis cilindros que no utiliza gasolina. Strisky sólo se ocupa de pagar por el agua que utilizan en casa, ¿no es fantástico? ¡Yo quiero una casa y un auto así!



Esta casa ¨verde¨ tiene 56 paneles de celdas fotoeléctricas en el techo que capturan la energía del sol y generan un promedio de 90 kilowatts por hora, Mike y su esposa sólo consumen 10 kilowatts por hora (aunque tengan todos sus aparatos encendidos). La energía solar que le sobra la utiliza para recargar sus baterías y también para convertirla en hidrógeno que luego almacena en tanques estacionarios que tiene en su jardín. Este gas también sirve para llenar el tanque de hidrógeno (no de gasolina) del auto de Mike, que junto con su motor eléctrico y unas celdas de combustible, lo hacen circular por la ciudad hasta 646 kilómetros por tanque.




La casa y el auto costaron medio millón de dólares, lo inspirador es que Mike sólo pagó la quinta parte, el resto lo obtuvo de compañías privadas y del gobierno. No hay duda que cuando uno está convencido de lo que puede lograr, los medios y las personas que te ayudarán a cumplir algún sueño aparecen dándote su apoyo. Si los grandes consorcios desarrolladores de vivienda en México invirtieran en la tecnología que hoy se está desarrollando y la hicieran accesible para las familias, muy pronto gozaríamos de un auténtico desarrollo económico, social, político. ¡Hacer eso nos llevaría a vivir una auténtica y nueva cultura ambiental!

Nota: Puedes conocer más detalles de este proyecto en http://www.hopewellproject.org/