Menos es más


"Lo verdadero es siempre sencillo, pero solemos llegar a ello por el camino más complicado".
-George Sand.

Sí señores, lector, lectora que hoy coincides en este espacio conmigo, menos es más. Afirmo contundentemente que vivir con este conocimiento es clara señal de evolución humana en todos los sentidos. En esta ocasión te compartiré la dicha que emana de la sencillez, del uso y fomento de un transporte simple, no de cuatro sino de dos ruedas: la bicicleta. Hoy te invito a que limpiemos nuestra conciencia dándote a conocer qué es lo que ha traído a nuestras ciudades y sociedad el privilegiar el transporte privado, el automóvil. Espero que al final de esta lectura entres en sintonía y te des cuenta que menos autos, menos puentes viales, menos semáforos, significan más salud, mayor calidad de vida, más vida en comunidad, mejor medioambiente. Y con suerte hasta desempolves tu bicicleta.

Ahora bien, porqué quiero compartir esta idea ciclómana. ¿Cuánto tiempo pasas al día en tu auto? Está comprobado que en las grandes ciudades, los habitantes tardan un promedio de dos horas para llegar a su trabajo utilizando su automóvil y que el gasto en transporte es el segundo más fuerte en la economía familiar. En la ciudad de México, como en muchas otras, hasta el 57% del CO2 presente en sus calles (ése gas contaminante causante también del cambio climático) proviene de los automóviles. Si también hay ocasiones donde te desquicia el lento tránsito vehicular, tus ojos se irritan por la contaminación y tu salud se ve amenazada por el estrés que causan los viajes en cuatro ruedas, por tiempo, fortaleza y economía, toma en cuenta estas ideas.



Una buena bici cuesta solo una fracción de un carro, no necesita gasolina ni seguro, requiere mantenimiento mínimo, ocupa muy poco estacionamiento y su depreciación es mínima. Los principales beneficios de transformar nuestras ciudades de cuatro a dos ruedas son: se mejoran las finanzas personales, mejora tu salud física, mental y emocional, hay menos ciudadanos con problemas de obesidad, más tiempo libre, mayor movilidad, incremento del sentido de pertenencia a tu comunidad, menos caminos congestionados, vecindarios más tranquilos y seguros, mejor calidad del aire, ciudades más tranquilas, menos contaminación del agua y el suelo por los autos, desaceleración del calentamiento global y un nuevo estilo de vida sustentable. Como dato adicional, está comprobado que el Producto Interno Bruto de una ciudad disminuye si aumenta la cantidad de carros, o sea, entre más carros más pobres. ¡Qué tal!


"El que no ha salido jamás de su país, está lleno de prejuicios".
- Carlo Goldoni, dramaturgo italiano.



Créeme por favor, las calles de tu ciudad no sólo deben estar hechas para los automóviles, de hecho, tomando en cuenta el traslado de la casa al trabajo, es muy probable que llegues más rápido si utilizas tu bici. El ciclismo urbano trae grandes beneficios, esto lo han comprobado ciudades como París, Ámsterdam, Barcelona, Copenhague, Lyon, Oslo, Estocolmo, Helsinki, Viena, Tokio, Londres, Berlín, Nueva York, Quito, El Paso, Bogotá, San Diego y San Francisco, donde el transporte público –especialmente en bicicleta- es mucho más utilizado, donde los ciudadanos se han apoderado de las ciclovías, de sus cicloestacionamientos, comparten bicicletas y han hecho suyos los programas a favor de ciudades más sanas y en dos ruedas. Tantas metrópolis, no pueden estar equivocadas.

Debido a que las urbes usualmente no fueron diseñadas pensando en la circulación masiva de bicicletas, la creatividad e iniciativa han logrado este benéfico cambio para su ciudad. Ya desde hace más de un año se creó el programa más grande de renta de bicicletas en el mundo, el proyecto Vélib en París, Francia, que ahora cuenta con más de 200 mil bicis y más de 1,400 estaciones de autoservicio. En París, el 30% del tráfico es de bicicletas y este éxito se debe a los 400 kms. de carriles creados para uso exclusivo de este medio de transporte. Otro ejemplo lo tenemos en Bogotá, Colombia, donde cada domingo y día feriado se cierran 112 kms. de calles a partir de las 7 a.m. hasta las 2 p.m. para uso exclusivo de bicicletas y peatones que hacen ejercicio y conviven con su comunidad. Existe también la Coalición Pro Bicicleta de San Francisco, cuya misión es transformar las calles y los barrios de San Francisco, EEUU, en lugares más convenientes y cómodos para vivir promocionando el uso de la bicicleta como alternativa diaria de transporte. En San Diego también se propone llegar al trabajo utilizando el tren y la bicicleta.


Me alegra que ya existan esfuerzos importantes en México, en el caso de Guadalajara hay recorridos en bicicleta por las noches y ya cuentan con estacionamientos para ello. En Ciudad de México se hacen paseos nocturnos por el monumento al Ángel y se hizo el compromiso de crear 300 km. de ciclovías para el 2012. En ambas ciudades se realiza los domingos el cierre de calles principales durante algunas horas para poder circular libremente en tu bicicleta. En la región de Tijuana y Ensenada también hay paseos y actividades importantes en bicicleta.
Los ejemplos anteriores no fueron producto de la inventiva gubernamental, sino de ciudadanos a pie (mejor dicho, en bici), comunes y corrientes, preocupados por su ciudad y comprometidos con ella, que gracias a su emprendedora actitud están logrando formar ciudades bicicleta con apoyo de sus gobernantes. Ojalá en un futuro no lejano mis hijos también vayan a su escuela en dos ruedas por alguna ciclovía y no tengan que tomar el camión Loma Bella, la 2000 o el ¨Chato¨, autobuses urbanos que circulan cuales ¨rápidos y muy, muy furiosos¨ en mi querida ciudad de Puebla.


Se me ha enseñado que triunfar, ser exitoso, no significa tener mucho, más y mejor, sino vivir la paz que genera una vida sencilla, liberadora de toda ansiedad. Vive una vida simple, ¡haz tu auto a un lado y sal a pedalear! En la medida que te sea posible realízalo, exige espacios, harás realmente tuya la ciudad y sus calles. Sé que nuestras ciudades no fueron hechas para bicicletas y sería absurdo –más no irreal- dejar de hacer uso de nuestros automóviles, sin embargo, como todo en la vida, es necesario mantener un equilibrio. En este caso hay que equilibrar la balanza entre los medios de transporte públicos, los privados y aquellos amigables con el entorno natural, trabajando juntos, gobierno (con infraestructura, apoyo, recursos) y sociedad (con nuestras ideas y entusiasta participación) para lograr exitosamente crear una nueva cultura ambiental.

Si quieres conocer más ¡tienes que ver estos videos en Internet!:


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