Una evidencia más...
Vean porqué dando click en el siguiente enlace:
http://www.youtube.com/watch?v=3yMDIk2ea04
Dilema Plástico
Foto: simplewaystohelp.com- Alejandro Ariza.
Llegaron a finales de los años 50´s a los hogares del mundo, resultaron ideales para guardar el almuerzo y el pan de caja. Veinte años después, las cadenas de tiendas departamentales la adoptaron como artículo de primera necesidad y durante los años 80 también los supermercados las hicieron suyas logrando desplazar la tradicional bolsa del ¨mandado¨. Fue así como la bolsa de plástico entró a nuestras vidas como artículo indispensable para cuanta urgencia trasportadora, almacenadora o multiusos se nos ofrezca. Hoy día se estima que cada persona usa seis bolsas de plástico por semana, es decir, unas 288 al año, y que en México se consumen 20 millones de bolsas de plástico cada día. ¿Y sabes por cuánto tiempo te resulta útil una bolsa de plástico? Expertos señalan que tan sólo 12 minutos, es en ese lapso de tiempo que utilizas un artículo al que le tomará a la tierra degradar entre 400 y mil años ¡qué impresionante! Sin embargo, el mayor problema no radica en su lenta degradación o en su producción y uso desmedido, sino en la cantidad de bolsas que están tiradas descontroladamente en ciudades y mares.
Foto: CNN.com
Foto: CNN.com
Inundación en Reynosa, México, Octubre 2006. El efecto de una tromba se incrementó debido a la gran cantidad de basura presente en el sistema de drenaje de la ciudad. Foto: Cortesía del Gobierno Municipal 2006-2008."La respuesta más rápida es la acción".
- Proverbio americano.
Acciones como las que te acabo de mencionar señalan un verdadero avance en la conciencia ambiental de las naciones, pero generar políticas públicas de ese tipo implica abordar los problemas de manera integral y se debe tomar en cuenta a todos los actores involucrados. En nuestro país, la ventas de bolsas de plástico genera ganancias por 5 mil millones de pesos anuales en la República Mexicana y hay 332 empresas involucradas, por obvias razones esta industria se siente amenazada. Los empresarios a favor de esta fabricación argumentan que las bolsas de plástico son 100% reciclables y que su producción utiliza 40% menos energía y genera 80% menos residuos que la producción de bolsas de papel, las cuales incluso si son de papel reciclado, su producción utiliza más combustibles fósiles que las bolsas de plástico. También mencionan que la culpa del impacto de las bolsas de plástico es de los gobiernos municipales al no ser capaces de disponer eficientemente de la basura. Por lo contrario a los empresarios del plástico, a mi me queda claro que el futuro no está en el fomento de la producción de bolsas de papel. La crisis que argumentan se les avecina, sólo está en aquellos empresarios que no alcanzan a darse cuenta que el futuro está en la producción de bolsas que cuiden nuestro medio ambiente. Además, apenas y tienen competencia, hasta ahora sólo existen cinco empresas en México dedicadas a la producción de bolsas recicladas o biodegradables. Creo que ahí está su auténtico reto y oportunidad, deben lograr hacerlas accesibles a todo público para lograr reestructurar su negocio. El reto del gobierno está en apoyar a estos empresarios y en re-educar a la población acerca de la cultura de la bolsa del ¨mandado¨. Créeme que te verás muy bien al llevar tu bolsa reusable al súper, cuidar el medioambiente está de moda.
Foto: ecorazzi.comMe alegra también que estemos entrando en la ruta de la sustentabilidad ambiental, en el Congreso de la Unión ya existen al menos cuatro iniciativas de ley que promueven el cambio de bolsas de plástico hacia bolsas biodegradables y también ya están a la venta bolsas biodegradables en algunas tiendas de supermercado. El corporativo Wal-Mart de México anunció que promoverá en su cadena de tiendas el reciclaje de bolsas de plástico, también ofrecerá bolsas reusables y ha establecido el compromiso de reducir en 50% la emisión de bolsas en 2013. Recordemos que la producción de bolsas de plástico requiere petróleo, es por ello que ese tipo de compromisos representan una reducción de miles de toneladas de gases con efecto invernadero y la eliminación del consumo de miles de barriles de petróleo en cinco años. Evitando el uso de estas bolsas, literalmente se dejaría de tirar dinero a la basura, el costo promedio por tonelada de bolsas es de 500 pesos y si una tonelada contiene 70 mil bolsas, entonces habrá 53 millones de pesos que podrían invertirse en rubros benéficos para todos.
Bolsas biodegradables entregadas por Wal Mart, Buenos Aires.Urge promover ética ambiental
Sensibilizar a la población en temáticas ambientales y no sólo dar a conocer discursos que se quedan en el plano intelectual, fue el principal mensaje de la segunda sesión de esta capacitación que inició el pasado 14 de febrero en Ensenada.
Ricardo Ríos Díaz, representante de Giresol en Ensenada, aseguró que los trabajos ambientales corresponden a una preocupación internacional especialmente de los mensajes que se están trasmitiendo a la población y en la que los comunicadores juegan un papel fundamental.
Por ello recalcó que los medios influyen y por tanto son capaces de generar una retroalimentación sobre temáticas ambientales en la población, es por esto que quienes informan a la ciudadanía deben estar capacitados en dichos asuntos.
Lamentablemente México ejecuta muy pocas inversiones para la investigación y desarrollo, actualmente ocupa el décimo tercer lugar mundial en emisiones globales de Dióxido de carbono (CO2 ), pues cada mexicano produce 5.4 toneladas de dicho gas estrechamente relacionado con el calentamiento global.
Durante la capacitación que se extendió por cerca de seis horas, se contó con la participación de reconocidos investigadores, como Ismael Couto del Colegio de la Frontera Norte; además se presentó el libro “Infraestructura y desarrollo sustentable” del cientifíco Isaac Azuz Adeath, adscrito a Cetys Universidad.
Capacitan sobre tema ambiental
En el evento celebrado en el Audiovisual del Departamento de Información Académica de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), Ricardo Ríos, representante de Giresol en Ensenada, precisó que a la hora de abordar temas ambientales se pasan por alto aspectos como la economía y salud que aunque no son propios del medio ambiente si guardan estrecha relación.
Destacó que la solución a las problemáticas ambientales no se encuentra en los avances tecnológicos, muchos menos en las universidades y gobiernos, pues la solución está en la ciudadanía y son los medios de comunicación los encargados de difundir la información relacionada con el medio ambiente y sus cuidados.
Finalmente agregó que la preocupación de capacitar a los representantes de los medios no es sólo a nivel municipal, pues forma parte de un esfurezo a nivel internacional, por lo que proximamente esta capacitación se impartirá a nivel estatal.
Tiempos de con-su-mismo…
- Anónimo
¡Estoy en shock! ¿Te acuerdas de la película ¨The Matrix¨? En esa historia se muestra un mundo en el que la realidad no es lo que percibimos sino lo que otros quieren que pensemos que es real. Estoy cada vez más convencido que esto es verdad pues nuestras acciones individuales y colectivas muchas veces obedecen a las intenciones de otros. El tema que hoy quiero compartirte es un ejemplo perfecto de esta manipulación masiva llamada consumismo, profundicemos un poco en ello y en las consecuencias ambientales que ello acarrea. ¿Sabías que con tus compras afectas al ambiente? Todo lo que compras afecta negativamente al planeta, sí, ya sé que tal vez estés pensado que ya me ganó el pesimismo, pero no, hoy, aquí y ahora sabrás que hacer un cambio de elección en tus compras puede tener un impacto menos dañino. Entenderás porqué quedé pasmado por la información que llegó a mis manos y muy probablemente cambie también tu manera de ver las cosas. Verás que no es tan malo esto de cambiar del consumismo a un con-su-mismo (aquí agrégale el artículo que gustes) en este periodo de ¨crisis¨.
Te preguntarás qué fue lo que abrumó mi pensamiento, he aquí la explicación. Las empresas son más poderosas que los gobiernos, es un hecho que de las 100 economías más grandes del mundo, 51 son compañías privadas, es por ello que somos literalmente bombardeados cada minuto con publicidad, fomentando nuestras falsas necesidades del ego y logrando -cada vez con mayor éxito- que entremos gustosamente en esta carrera de ratón en la que sólo vemos televisión y vamos de compras pero continuamos sintiéndonos insatisfechos. Ahora bien, ¿te gustaría saber cómo lograron que nos integráramos tan fácilmente a esta dinámica? Pues así fue diseñado por las corporaciones y aceptado por los gobiernos. Las estrategias más efectivas: la obsolescencia programada y la obsolescencia percibida. La obsolescencia programada obedece a productos que fueron, desde un inicio, diseñados y pensados para desecharse después de un tiempo o casi inmediatamente a su compra (desde platos y bolsas hasta computadoras). Ahora que si cuidamos nuestras cosas y las hacemos durar, entonces existe la “obsolescencia percibida” que sirve para convencernos de desechar objetos que todavía son perfectamente útiles. La moda, la última tecnología, son excelentes ejemplos de ello. Con la simple acción de cambiar la apariencia de las cosas será muy fácil darse cuenta que estás fuera del sistema y por lo tanto puede resultar hasta vergonzoso si no tienes en tu poder aquellos zapatos o el más reciente modelo de auto (los medios son expertos en hacerte sentir eso).
En un mundo donde al extraer los recursos naturales no hacemos más que destruir este limitado entorno, con sociedades como la de EEUU que con sólo el 5% de la población mundial utiliza el 30% de los recursos mundiales y genera el 30% de los desechos planetarios. En un mundo donde tan sólo en las últimas tres décadas se ha consumido un tercio de los recursos naturales del planeta, en un sistema que ha permitido que los gobiernos no cuiden de su gente cuando aceptan que las empresas se instalen en países donde se les exige mucho menos en materia ambiental, trayendo consigo la destrucción de nuevos espacios, contaminación y pagando salarios ridículos (como sucede en las minas de África o las maquiladoras en la frontera entre México y EEUU). En este contexto, me queda claro que la auténtica realidad es que nos están ocultando todo lo que hay detrás de un producto que llega a nuestras manos, no vemos ni sabemos qué pasa con todo el proceso. Sólo vemos el consumo y sabemos muy poco del desecho (sólo cuando sacamos la basura), la parte de extracción-producción-distribución no conviene que se sepa. Y al final del proceso, por cada bolsa de basura que sacamos de nuestras casas, previamente se generaron setenta bolsas de residuos para producir lo que está en nuestro bote. ¡Creo que con esto que te estoy contando ya hasta estás notando que los ojos se me ponen cual demonio exorcizado de coraje!

Sitio contaminado con toneladas de Residuos Peligrosos y abandonado por la empresa ¨Metales y Derivados¨, Tijuana, B.C., México, 2004. Fuente: Agencia de Protección Ambiental de los EEUU (www.epa.gov)
“Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo".
- Albert Einstein
Educándonos acerca de los productos que podemos adquirir puede hacer la diferencia en la protección de nuestro medioambiente. Si con lo que te acabo de contar te surge la inquietud de hacer algo nuevo y encontrar efectos positivos poniendo en práctica este nuevo conocimiento ambiental, entonces aquí tienes estas sencillas recomendaciones que la Agencia de Protección Ambiental de EEUU recomienda para ¨enverdecer¨ tus compras:
1. Compra productos reciclados. Artículos hechos de papel y de plástico son a menudo realizados con materiales reciclados. Y también puedes conseguir enseres domésticos y herramientas de jardinería hechos de materiales reciclados. Sólo busca que tengan el símbolo internacional del reciclaje (el de las flechitas en triángulo).
2. Compra a granel o en envases múltiples. La compra de más artículos a la vez reduce los residuos de envases. También puedes comprar artículos con los envases que pueden
ser reutilizados o reciclados.
3. Compra usado. Con esto puedes encontrar auténtica ropa retro, accesorios y otros artículos en muy buen estado en alguna tienda local. O bien puedes fomentar las ventas de garaje.
4. Intercambia con los amigos. En lugar de comprar nuevos productos de marca, intercámbialos con amigos o familia.
5. Combinar las bolsas. Cuando estás en el centro comercial, no consigas una bolsa nueva para cada artículo, mejor combínalas o lleva una mochila.
6. Comprar artículos de eficiencia energética. Busca el logotipo de ENERGY STAR® cuando realices la compra de algún electrónico, como televisores, reproductores de CD, reproductores de DVD y computadoras. ENERGY STAR® es un programa de etiquetado voluntario diseñado para identificar y promover productos energéticamente eficientes y así reducir las emisiones de gases efecto invernadero. Además, en caso de que decidas adquirir un automóvil nuevo, no se te olvide comprobar su eficiencia en el ahorro de gasolina.
Nota: la recomendación en línea para esta ocasión es el documental ¨The Story of Stuff¨ (La historia de las cosas). Entenderás mucho más de lo que hoy aquí te comparto. Está disponible en idioma español en la dirección electrónica http://www.storyofstuff.com/international/
¿Y el celular Apá?
No quiero ponerme dramático, no es mi estilo, pero en 1985 existían menos de medio millón de celulares en EEUU y hoy se estima que para el 2012 casi el 100% de nosotros los mexicanos tendremos celular. Excelente noticia para mi compadre Carlos Slim y demás empresarios, pero si tomamos en cuenta que a cada uno de estos dispositivos le otorgamos en promedio una vida útil de año y medio, ¿qué rayos vamos a hacer con tanta basura electrónica en las siguientes décadas? Y conste que no estoy contando los equipos de cómputo, las pilas, los electrodomésticos, etcétera, que diariamente se convierten en obsoletos. Lo grave del asunto es que estos teléfonos contienen materiales como plomo, cromo o cadmio, que al ser desechados sin control se convierten en residuos peligrosos que potencializan daños a los mantos acuíferos, a los suelos y a nuestra salud.
“El futuro pertenece a aquellos que brindan esperanza a la siguiente generación”
– Pierre Teilhard de Chardin, filósofo francés.
A pesar de este panorama, quiero que sigamos sintonizando con buena vibra y visualicemos lo que la tecnología puede hacer por nosotros, la tecnología del reciclaje. Alguna vez una amiga me dijo que el ser humano llegará a depender de este tipo de empresas… ¡le creo! Déjame explicarte lo que pasa cuando un teléfono celular entra en la cadena del reaprovechamiento. En EEUU, los emprendedores de INFORM, INC. mantienen un proyecto donde una vez que los celulares llegan desde un centro de acopio se clasifican en aquellos que pueden reusarse de los que no, se separan los cargadores y accesorios para mandarlos a reciclaje, se aseguran que funcione la pantalla y se hacen pruebas de llamado, se hace trabajo cosmético, se eliminan los datos personales y se introduce nuevo software para preparar el teléfono y para su nueva venta. Es así como estos teléfonos generalmente se envían a mercados de Asia y Latinoamérica principalmente donde todavía es poco accesible conseguir uno nuevo. Aquellos celulares que no pueden reutilizarse (aproximadamente el 30%) se destrozan y se funden para recuperar el metal que hay en ellos. Otra buena noticia es que hay suficiente oro en 200 celulares para hacer un anillo y si reciclamos una tonelada habremos recuperado mas de 3.5 kg de plata, además que también es posible recuperar cobre y platino por medio de este procedimiento.
Imagen: Campaña de acopio de teléfonos celulares, sitio web de Recall Internacional.
Ahora entonces te preguntarás qué pasa en México y qué estamos haciendo al respecto. En 2005 la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente creó el programa nacional "Recicla tu Celular" lo cual fue un esfuerzo importante pues significó una alianza con las principales compañías de telefonía y un primer paso con respecto a qué hacer con este nuevo reto. Afortunadamente, también existe una alternativa innovadora por parte de la empresa Recall International, la cual recibe nuestros teléfonos obsoletos para reciclarlos y que no terminen contaminando, puede asesorar a gobiernos sobre este problema e incluso apoya a instituciones, industrias o emprendedores que quieran establecer su propio programa de recuperación de teléfonos celulares para obtener ingresos extra. Toma en cuenta que sólo el 2% de los celulares se reciclan en el mundo y que en México, la mayoría de los teléfonos en desuso aún no han sido tirados a la basura. Suena atractivo y sustentable… ¡Creo que ya me estoy animando a poner mi propio negocio! ¿A poco tú no?
Te recomiendo que si tienes algún teléfono celular en desuso, por ningún motivo lo tires a la basura y mucho menos permitas que termine en cualquier terreno o lote baldío. El río más cercano a tu casa, tus vecinos o tú mismo podrías pagar las consecuencias de la contaminación que generan estos desechos electrónicos. Ubica un centro de acopio de teléfonos celulares o bien consérvalos para que puedas posteriormente donarlos o venderlos a alguna empresa recicladora. Y si tienes baterías que ya no utilices tampoco las avientes a la basura, consérvalas e infórmate acerca de donde puedes ir a entregarlas. Si vives en la ciudad de Puebla, México, entrégalas en los contenedores que están ubicados en diferentes puntos de la ciudad. El beneficio no será mañana ni en diez años, es hoy.
Hay que reconocer que en México la cultura del reciclaje aún está naciendo, pero somos afortunados con contar con los medios y la llegada de tecnología para comenzar a generar esta nueva cultura con conciencia ambiental. Piensa que aún hay gran cantidad de países que no tienen la infraestructura para lidiar con estos nuevos desperdicios. Es importante reflexionar que estamos extrayendo materiales y recursos naturales para transformarlos en productos, sin embargo estos productos los usamos por un periodo de tiempo muy corto y los desechamos. A pesar de que estoy convencido que gracias a la tecnología la humanidad entera podría vivir en completa abundancia, sé también que si usáramos nuestros teléfonos (y casi todo lo que consumimos) por más tiempo, si los entregáramos a un centro de acopio y éstos fueran reciclados entonces el futuro será nuestro.
Nota: si te interesa conocer un poco más de lo que hoy te comparto, visita los siguientes sitios en Internet http://www.recallinternacional.com/; http://www.secret-life.org/cellphones/.
Basura y… ¿cambio climático?
“En el mundo no hay maldad, lo que hay es abundante ignorancia”- Aristóteles
Para esta ocasión me he dado a la tarea de platicarles un tema de moda, tan de moda que ha llegado a boca de todos sin que realmente sepamos de qué se trata realmente. Eso sí, sabemos hasta el cansancio que el cambio climático es algo muy requetemalo y en ocasiones le culpamos de muchas de las adversidades con las que nos topamos aunque no todas sean a causa de ello, llámense huracanes, inundaciones, sequías, escasez de alimentos o bien la vecina que dice que la ropa no se le secó por culpa de este nuevo mal planetario (esta última aún sin comprobarse). Lo que me encanta de esto es que, a pesar de que como simples mortales aún no sepamos muy bien de sus porqués y consecuencias, lo más rescatable –y admirable- de este tema furor es que, si todavía no ha traído consigo una nueva conciencia sobre las repercusiones de la contaminación, sí nos ha puesto a pensar en todo esto de los daños a nuestro entorno ambiental y ecológico. Incluso sin saberlo, en este problema cada uno de nosotros tenemos cola que nos pisen. Hoy día quiero compartirte, en mi posición en contra de la generación de basura, un conocimiento muy específico. Sí, así es, nosotros con la basura que generamos también estamos contribuyendo en buena manera con el calentamiento del planeta. La diferencia está en que ahora sí sabremos cuál es el vínculo que existe entre el ciclo que tienen nuestros desechos y el cambio climático mundial.
Si pensabas que sólo con el escape de tu carro estabas contaminando el aire, siento decirte que la mezcla de residuos que arrojas diariamente produce metano al descomponerse, un gas veintiún veces más contaminante que el dióxido de carbono que lanza tu automóvil. Además, en muchos lugares del país es recurrente la muy triste práctica de quemar basura al aire libre, que también produce dióxido de carbono. Estos dos gases que te he mencionado, metano y dióxido de carbono, son los que más producimos en nuestras actividades cotidianas y que tanto contribuyen con el problema que estamos tratando. Por otro lado, también existen causas que contribuyen de manera indirecta al cambio climático. El transporte de la basura hacia los lugares de disposición final (tiraderos, rellenos sanitarios) produce gases dañinos como producto de la quema del combustible utilizado por los camiones recolectores. También el entierro de “basura” en los vertederos indica que nuevos productos están siendo elaborados como reemplazos, por lo que dicha producción usualmente requiere el uso de combustibles fósiles (derivados del petróleo principalmente) para obtener materia prima y manufacturar los productos con la carga contaminante que ello implica.
Me permito mencionar, por cultura general, que dentro de la difusión de este conocimiento hay dos actores clave que reconocer. A quien fuera por un tiempo, como él mismo en tono irónico se presenta, el próximo presidente de los EEUU: Al Gore. Esto por su documental ¨Una verdad incómoda¨ en el que se explica de manera amplia y sencilla el problema, además que denuncia a sus compatriotas políticos y empresarios por no cooperar en la creación de políticas ambientales que realmente ayuden a mitigar el impacto negativo que su país genera al ser el principal contaminador del mundo. Asimismo, mucho le debemos al Dr. Mario Molina, Premio Nobel de Química de 1995. Mexicano que junto con sus colegas descubrió uno de los gases que dañan la capa de ozono y que con sus investigaciones contribuye a fomentar el conocimiento a favor de la humanidad.
Siendo sinceros, la respuesta completa a cuáles son los efectos del cambio climático y las maneras en que contribuimos con ello nos llevaría todo un artículo científico de más de 30 páginas o mucho más, por eso mejor recomiendo vean el documental que menciono líneas arriba. Réntelo, cómprenlo (nadie sabrá que es pirata), o véanlo totalmente gratis por Internet (así no importa que ¨alguien¨ tenga una copia de dudosa procedencia en su casa). Alguno de ustedes me podrá decir que eso de que la temperatura del planeta está subiendo es una mentira, que todavía no está completamente comprobado y que hay bastantes investigaciones de esta teoría; sin embargo, me provoca mucho en qué pensar el hecho de que la mayoría de las investigaciones ¨formales¨ en contra del cambio climático global han sido patrocinadas por las principales compañías petroleras estadounidenses, aquellas a las que menos les conviene cambiar sus hábitos. Y esto último me lo contó, personalmente en persona, el mismísimo Dr. Molina en un desayuno.
Foto: con el Dr. Mario Molina, Premio Nobel de Química 1995, El Colef, Agosto 2007-José Ortega y Gasset
Como comenté líneas arriba, el efecto más dañino por parte de la basura que nosotros generamos es atribuible a las emisiones de metano provenientes de los sitios de disposición final, sin embargo, para mantenernos en el tenor de la alta frecuencia vibracional quiero compartirte lo siguiente. La buena noticia es que el gas producido por nuestra basura puede tener grandes beneficios. Este gas, conocido comúnmente con el nombre de biogás, puede extraerse y utilizarse para la generación de electricidad. Ya está disponible la tecnología apropiada para ello y hay casos donde ciudades enteras son iluminadas con la energía que emana de los sitios donde está enterrada nuestra basura. ¿No te parece una excelente noticia? Además, hay municipios en México, como el caso de Aguascalientes y Ciudad Juárez donde además de generar electricidad, los ayuntamientos están obteniendo ingresos gracias a los beneficios que representa este proceso en sus rellenos sanitarios, por lo que pueden inyectar dinero directamente a los servicios de limpia y así logran mitigar el costo tan grande que representan.
Foto: Vista panorámica del relleno sanitario de Cd. Juárez, Chihuahua, México. (Archivo Colef)Basura + Conocimiento = Recursos
Hablemos de basura entonces. El problema que causa la generación desmedida y el depósito no controlado de residuos provenientes de nuestras actividades cotidianas se refleja en la contaminación de aguas superficiales y subterráneas (ríos, lagos, mares, acuíferos), en los malos olores y la fauna nociva (ratas, cucarachas, mosquitos,...) que repercuten en un problema de salud pública. En esta época, donde la producción de basura está directamente relacionada con 1) el incremento de la población, 2) las nuevas características de nuestros desperdicios (envases, bolsas, pañales, productos de unicel; materiales que a la tierra puede llevarle hasta 500 años para degradar) y 3) los hábitos de consumo que nos llevan a acumular cada vez más sin realmente estar satisfechos. Quizás lo más triste es que, según organismos oficiales, un 33% de la basura producida diariamente en México termina en tiraderos a cielo abierto que carecen de control alguno y son una bomba de tiempo. Agreguemos a esa cifra toda la basura que vemos en barrancas, lotes baldíos, terrenos abandonados o en nuestras calles y tomemos en cuenta que sólo el 5% de los 2,445 municipios mexicanos han resuelto el problema de la basura. Preocupante sin duda alguna.
Sin embargo, hoy, ahora, todos los días, a pesar del triste panorama que nos presentan, quiero pensar en alta frecuencia. Mi mayor deseo es que se elimine de nuestras mentes la palabra “basura” y la sustituyamos por la palabra “recurso”. Te explicaré porqué pienso esto. ¿Sabías que una botella hecha de PET (ésa que tiene agua, la que andas cargando para todos lados y que tardas horas en tomar) puede transformarse en osos de peluche, alfombras, asientos de auto o abrigos? Mi carrera como “basurólogo” comenzó cuando supe de este proceso, me impresionó conocer la cantidad de artículos que se pueden producir a partir de su acopio y la emprendedora oportunidad que representaba ver los desechos como fuente de ingresos. Me fui impresionando aún más cuando comprendí la cadena de ahorros que representa para el bienestar público. Por ejemplo, si usamos menos papel, lo separamos y revendemos, entonces contribuiremos a su reciclaje donde cada tonelada de papel reciclado evita la tala de 14 árboles, el ahorro de 130 mil litros de agua y ahorramos energía suficiente como para suministrar electricidad a una familia... ¡durante 1 año! No olvidemos que la materia orgánica que desechamos, compuesta principalmente por residuos de alimento y que representa por lo menos la mitad de toda la basura en nuestro país, se puede convertir en el mejor restaurador de suelos que se conoce: la composta. Los ejemplos pueden seguir y seguir, y estoy convencido que pueden ser tantos como la imaginación lo permita, especialmente si recordamos que una de las contribuciones más sencillas que podemos realizar en casa es reusar artículos para evitar compras inútiles, así consentimos nuestra cartera y le entramos a esto de mejorar el medio ambiente. Muy sencillo.
- Wendell Colmes
Foto: Pepenadores trabajando, relleno sanitario Tijuana, México. (Couto 2008)Ahora bien, mi recomendación. No nos confiemos porque tenemos territorio para construir rellenos sanitarios y enterrar la basura (si es que ésta tiene la suerte de llegar allí como destino final). Parafraseando al ambientalista Carlos Padilla Massieu, con respecto a la basura, el grado de desarrollo de un país no se refleja por la cantidad de camiones recolectores que tenga ni por la cantidad de dinero que invierten en su tratamiento, el auténtico desarrollo está en el pueblo que aprendió a no hacer basura y a consumir lo correcto. La manera más práctica para comenzar a comprobar los beneficios que les he comentado es separando la basura, el truco está en no mezclar. Sigamos estos pasos:
1) En diferentes recipientes separa plásticos, papel, cartón y botes de aluminio. Las cajas de oficina son muy útiles o bien utiliza una bolsa. La ventaja es que separados no generan malos olores ni se descomponen, así que es fácil su almacenamiento.



