“En el mundo no hay maldad, lo que hay es abundante ignorancia”- Aristóteles
Para esta ocasión me he dado a la tarea de platicarles un tema de moda, tan de moda que ha llegado a boca de todos sin que realmente sepamos de qué se trata realmente. Eso sí, sabemos hasta el cansancio que el cambio climático es algo muy requetemalo y en ocasiones le culpamos de muchas de las adversidades con las que nos topamos aunque no todas sean a causa de ello, llámense huracanes, inundaciones, sequías, escasez de alimentos o bien la vecina que dice que la ropa no se le secó por culpa de este nuevo mal planetario (esta última aún sin comprobarse). Lo que me encanta de esto es que, a pesar de que como simples mortales aún no sepamos muy bien de sus porqués y consecuencias, lo más rescatable –y admirable- de este tema furor es que, si todavía no ha traído consigo una nueva conciencia sobre las repercusiones de la contaminación, sí nos ha puesto a pensar en todo esto de los daños a nuestro entorno ambiental y ecológico. Incluso sin saberlo, en este problema cada uno de nosotros tenemos cola que nos pisen. Hoy día quiero compartirte, en mi posición en contra de la generación de basura, un conocimiento muy específico. Sí, así es, nosotros con la basura que generamos también estamos contribuyendo en buena manera con el calentamiento del planeta. La diferencia está en que ahora sí sabremos cuál es el vínculo que existe entre el ciclo que tienen nuestros desechos y el cambio climático mundial.
Si pensabas que sólo con el escape de tu carro estabas contaminando el aire, siento decirte que la mezcla de residuos que arrojas diariamente produce metano al descomponerse, un gas veintiún veces más contaminante que el dióxido de carbono que lanza tu automóvil. Además, en muchos lugares del país es recurrente la muy triste práctica de quemar basura al aire libre, que también produce dióxido de carbono. Estos dos gases que te he mencionado, metano y dióxido de carbono, son los que más producimos en nuestras actividades cotidianas y que tanto contribuyen con el problema que estamos tratando. Por otro lado, también existen causas que contribuyen de manera indirecta al cambio climático. El transporte de la basura hacia los lugares de disposición final (tiraderos, rellenos sanitarios) produce gases dañinos como producto de la quema del combustible utilizado por los camiones recolectores. También el entierro de “basura” en los vertederos indica que nuevos productos están siendo elaborados como reemplazos, por lo que dicha producción usualmente requiere el uso de combustibles fósiles (derivados del petróleo principalmente) para obtener materia prima y manufacturar los productos con la carga contaminante que ello implica.
Me permito mencionar, por cultura general, que dentro de la difusión de este conocimiento hay dos actores clave que reconocer. A quien fuera por un tiempo, como él mismo en tono irónico se presenta, el próximo presidente de los EEUU: Al Gore. Esto por su documental ¨Una verdad incómoda¨ en el que se explica de manera amplia y sencilla el problema, además que denuncia a sus compatriotas políticos y empresarios por no cooperar en la creación de políticas ambientales que realmente ayuden a mitigar el impacto negativo que su país genera al ser el principal contaminador del mundo. Asimismo, mucho le debemos al Dr. Mario Molina, Premio Nobel de Química de 1995. Mexicano que junto con sus colegas descubrió uno de los gases que dañan la capa de ozono y que con sus investigaciones contribuye a fomentar el conocimiento a favor de la humanidad.
Siendo sinceros, la respuesta completa a cuáles son los efectos del cambio climático y las maneras en que contribuimos con ello nos llevaría todo un artículo científico de más de 30 páginas o mucho más, por eso mejor recomiendo vean el documental que menciono líneas arriba. Réntelo, cómprenlo (nadie sabrá que es pirata), o véanlo totalmente gratis por Internet (así no importa que ¨alguien¨ tenga una copia de dudosa procedencia en su casa). Alguno de ustedes me podrá decir que eso de que la temperatura del planeta está subiendo es una mentira, que todavía no está completamente comprobado y que hay bastantes investigaciones de esta teoría; sin embargo, me provoca mucho en qué pensar el hecho de que la mayoría de las investigaciones ¨formales¨ en contra del cambio climático global han sido patrocinadas por las principales compañías petroleras estadounidenses, aquellas a las que menos les conviene cambiar sus hábitos. Y esto último me lo contó, personalmente en persona, el mismísimo Dr. Molina en un desayuno.
Foto: con el Dr. Mario Molina, Premio Nobel de Química 1995, El Colef, Agosto 2007“Asombrarse, extrañarse, es comenzar a entender”.
-José Ortega y Gasset
Como comenté líneas arriba, el efecto más dañino por parte de la basura que nosotros generamos es atribuible a las emisiones de metano provenientes de los sitios de disposición final, sin embargo, para mantenernos en el tenor de la alta frecuencia vibracional quiero compartirte lo siguiente. La buena noticia es que el gas producido por nuestra basura puede tener grandes beneficios. Este gas, conocido comúnmente con el nombre de biogás, puede extraerse y utilizarse para la generación de electricidad. Ya está disponible la tecnología apropiada para ello y hay casos donde ciudades enteras son iluminadas con la energía que emana de los sitios donde está enterrada nuestra basura. ¿No te parece una excelente noticia? Además, hay municipios en México, como el caso de Aguascalientes y Ciudad Juárez donde además de generar electricidad, los ayuntamientos están obteniendo ingresos gracias a los beneficios que representa este proceso en sus rellenos sanitarios, por lo que pueden inyectar dinero directamente a los servicios de limpia y así logran mitigar el costo tan grande que representan.
-José Ortega y Gasset
Como comenté líneas arriba, el efecto más dañino por parte de la basura que nosotros generamos es atribuible a las emisiones de metano provenientes de los sitios de disposición final, sin embargo, para mantenernos en el tenor de la alta frecuencia vibracional quiero compartirte lo siguiente. La buena noticia es que el gas producido por nuestra basura puede tener grandes beneficios. Este gas, conocido comúnmente con el nombre de biogás, puede extraerse y utilizarse para la generación de electricidad. Ya está disponible la tecnología apropiada para ello y hay casos donde ciudades enteras son iluminadas con la energía que emana de los sitios donde está enterrada nuestra basura. ¿No te parece una excelente noticia? Además, hay municipios en México, como el caso de Aguascalientes y Ciudad Juárez donde además de generar electricidad, los ayuntamientos están obteniendo ingresos gracias a los beneficios que representa este proceso en sus rellenos sanitarios, por lo que pueden inyectar dinero directamente a los servicios de limpia y así logran mitigar el costo tan grande que representan.
Foto: Vista panorámica del relleno sanitario de Cd. Juárez, Chihuahua, México. (Archivo Colef)¿Y tú que puedes hacer? Reduce al mínimo la cantidad de basura que generes. Evita a toda costa el entierro de basura. Detente a pensar si de verdad necesitas comprar ese producto que trae un empaque como si viniera del espacio exterior o puedes comenzar a dejar de hacer uso de las bolsas de plástico que te dan en el supermercado. Sé que encontrarás tu manera. Si bien aún nuestra conciencia ciudadana, la inercia del modelo de desarrollo y la falta de voluntad política no han permitido que nuestro país transite hacia la minimización de los residuos y su aprovechamiento, contempla que mientras más residuos dejemos de producir, menor será nuestra aportación al cambio climático.
- Ismael Couto

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